La obra se encuentra cerca de la población de Sutherland, alejada de los grandes centros urbanos y a una altura de 1,500 metros, en una zona conocida como el Karoo, un desolado altiplano que tiene condiciones idóneas para observar mejor el cielo.
"Este ojo gigante en el Karoo nos dirá cosas apasionantes y desconocidas sobre nosotros mismos", dijo Mbeki en la inauguración del telescopio, que comenzó a ser construido hace cinco años y tiene un costo aproximado de unos 30 millones de dólares.
El Telescopio Largo de Sudáfrica (SALT, en ingles) tiene trece metros de largo y opera en una bóveda de 26 metros de diámetro.
Sus responsables aseguran que puede ver la luz de una vela en la superficie de la Luna, y también ver en detalle una moneda que se encuentra a cinco kilómetros.
Está considerado como el telescopio individual más largo del hemisferio sur y está construido a imagen y semejanza de uno parecido que se encuentran el observatorio MacDonald de Texas (Estados Unidos).
Al igual que los grandes sistemas de observación del firmamento, está mantenido por un pequeño grupo de operarios que se encarga de tomar las imágenes que capta y enviarlas por internet a los astrónomos.
La base de hormigón sobre la que está asentado el telescopio, con una circunferencia de unos 50 metros, es la más plana que se haya construido en Sudáfrica, con una desviación de no más de un milímetro respecto al plano.
Su misión es la de observar estrellas y galaxias del Universo, conocer su origen y evolución. En la construcción han participado, además de Sudáfrica, Alemania, Estados Unidos, Nueva Zelanda, Polonia y el Reino Unido.
Al cumplirse cinco años desde que comenzó la construcción, el SALT captó las primeras imágenes. Llegaron tomas de la Laguna Nevula, situada a 3,800 años luz de la Tierra
En la inauguración participaron un millar de invitados que se trasladaron al recóndito lugar donde se encuentra el telescopio para ser testigos de una ocasión que, según Mbeki, esperaban con "gran anticipación" hasta los que no saben nada de astronomía.
El propósito de este telescopio, agregó el gobernante, "es el descubrimiento de lo desconocido y la liberación del hombre respecto a las acciones ciegas que surgen de la superstición".
Los responsables del proyecto han insistido en que las tierras áridas del Karoo, con un clima seco y unos cielos sin nubes, son perfectas para observar el firmamento. De hecho, en la comarca había ya siete telescopios, no tan grandes como el recién inaugurado.
El sistema de construcción ha permitido levantar el SALT con un costo menor al que normalmente se destina a este proyecto, según sus creadores, y está enfocado a detectar luces de baja onda que otros ingenios parecidos son incapaces de ver.
Levantar el SALT ha generado polémica, porque los cerca de 10 millones que Sudáfrica ha destinado al proyecto podrían haberse utilizado para otros fines educativos, según la oposición política.
David Buckley, un astrónomo involucrado en el proyecto SALT, dijo que el telescopio es un ícono para toda África, pues "reunirá a astrónomos de todo el continente y del resto del mundo".
Con el SALT los científicos esperan poder capturar radiaciones emitidas en los primeros momentos de la creación del universo.