Los resultados de su investigación fortalecen la teoría de que la inyección de dos proteínas en el cerebro retrasaría el progreso de la enfermedad.
No es contagiosa, no es mortal, no produce envejecimiento ni demencia y en algunos casos ni siquiera produce temblores, pero cuando la enfermedad de Parkinson hace su aparición, la vida cambia para siempre, reconoció el especialista.
Los científicos siguen investigando para ver si encuentran un método radical que permita que un paciente se recupere de este mal.
Numerosos estudios han evaluado el efecto del contacto social y la mortalidad de pacientes con enfermedades de las arterias coronaria.
Un estudio del Departamento de Sociología de la Universidad de Ohio, en Estados Unidos, llegó a la conclusión que las amistades en la mujer juegan un papel importante en la inducción de ideas suicidas, algo que no ocurre con los varones de la misma edad.