El descubrimiento, publicado en la revista académica británica Nature, podría ayudar a quienes sufren de asma a controlar los síntomas más efectivamente y podría mejorar las pruebas de nuevos medicamentos.
A través de un estudio en el que participaron 80 pacientes a lo largo de 18 meses, los expertos lograron predecir la probabilidad de que un ataque de asma ocurra dentro del plazo de un mes.
Para ello se basaron en mediciones que calculan con qué velocidad una persona puede exhalar aire de sus pulmones.
Estas mediciones indican cuán bien -o mal- funcionan los pulmones del paciente. El modelo que crearon se basa en la teoría del caos, que se aplica a sistemas complicados y difíciles de predecir, como el clima.
A través de este modelo pudieron determinar que las mediciones de los 80 pacientes que participaron de la investigación mostraban un cierto orden.
Observando estas fluctuaciones los científicos pudieron calcular el riesgo de que ocurra un ataque grave de asma dentro del plazo de 30 días.
Esta investigación podría traer grandes beneficios tanto a pacientes como a expertos, ya que en la actualidad se necesita de períodos largos de observación para determinar tras un gran número de ataques si una medicina funciona, pero ahora no sería necesario esperar a que la persona sufra un ataque.
Reducir la contaminación ambiental puede mejorar dramáticamente la vida de las personas que sufren de asma.
Científicos de la Agencia de Protección de la Salud examinaron a numerosas personas que residían cerca de una planta de fundición de hierro en la ciudad de Birmingham, en el norte de Inglaterra.
Y observaron que el número de pacientes admitidos en hospitales con ataques de asma cayó un 30% luego de que esa industria redujera sus emisiones de gases tóxicos.
Según los investigadores, esto demuestra claramente que cuidar la calidad del aire contribuye a mejorar la salud de la población.
Los residentes de la zona se habían quejado de los efectos de las emisiones de la fundición en su salud.
Es muy importante la práctica cotidiana del ejercicio de Relajación que le hemos enseñado.
Practique los ejercicios respiratorios.
Debe realizar una actividad física aeróbica, como mínimo camine una hora.
En caso de que observe un recrudecimiento de los síntomas acuda a tratamiento con Diatermia Capacitiva.
Atención para eliminar alimentos que tienen alto poder alergénico.
Evite comer huevos, crustáceos, chocolate, nueces, etc., preste atención a las reacciones. El asma es una patología de carácter alérgico que cursa con espasmos bronquiales y aumento de la secreción de moco.
Elementos desencadenantes: humo del tabaco, al frío, pasando por alérgenos como el polen o el polvo.