A menudo, los médicos deben buscar la vena adecuada y al no hallarla tienen que someter al enfermo a más de un pinchazo, lo que es bastante habitual cuando se trata de niños.
El sensor, informó el diario Yediot Aharonot, identifica la vena adecuada y "avisa" al médico por medio de un sonido.
"Muchas veces, a pesar de saber dónde debería estar la vena, no logro encontrarla con exactitud", confesó el doctor Yaacov Katz, jefe de anestesistas del hospital infantil de la ciudad de Petaj Tikva.
El desarrollo del nuevo sensor comenzó hace dos años por iniciativa de Katz, quien lo experimentó con 101 niños ingresados en el Hospital Schneider de esa ciudad al noreste de Tel Aviv.
Como todos sus congéneres, está lleno de captores.
El desarrollo de los robot de asistencia es considerado por los industriales y los poderes públicos japoneses como una prioridad, no sólo por el avance tecnológico del país sino para enfrentar los problemas de seguridad o envejecimiento de la población y las necesidades de ayuda a domicilio.
Esta semana Hitachi también presentó a "Emiews" el humanoide más rápido del mundo.
Los creadores argumentaron que los nuevos robot deben ser útiles para los consumidores.
Los robot humanoides ya son parte de la vida humana, sus creadores sólo tratan de perfeccionarlos mejorando sus actos, movimiento y cualidades.