Entre el escándalo de la música de reggae, la bulla de los niños y los autos se escucha a María Luisa gritando que mataron a Roly "Balacera" en calle 13 de Santa Ana.
Sus gritos se convierten en la alerta para que familiares y personas ajenas lleguen a la escena del crimen a tocar o mover el cadáver, sin saber que están contaminando la evidencia antes de que las autoridades y forenses arriben al lugar.
Una escena de homicidio debe mantenerse tal como está, porque usualmente es el punto focal de la investigación. Por eso se debe evitar a toda costa que personas sin el mínimo conocimiento puedan intervenir o afectar la evidencia, ya que con solo estar pisando en ciertas áreas se borra parte de lo que puede ser la clave para una investigación. Además pueden incorporan o sustraer algún objeto de la escena.
Cada uno de los curiosos en el momento del suceso no piensan en las posibles investigaciones, pero para los profesiones de Criminalística, los descubrimientos realizados en la escena establecen la dirección en que se debe conducir la investigación y juega un papel importante para la eliminación de sospechosos.
Actualmente, frente a la contaminación de la escena, los avances de la Ciencia Forense no han desarrollado estrategias, a pesar que a lo largo de los siglos se ha obtenido un enriquecimiento en la actualización de contenidos hasta llegar a un grado de perfeccionamiento que rompe con los esquemas ambiguos, obligando a abordar la investigación criminal moderna, y a desarrollar con capacidad crítica, reflexiva y analítica los nuevos retos en la búsqueda e identificación de la evidencia.
Hay aspectos que no ayudan a la investigación de un crimen, ya que si la recolección de evidencia no se realiza debidamente por un experto, pueden registrarse errores que pueden llevar descartar los argumentos inadmisibles ante la Corte o un abogado que puede debatirlos, porque la persona que la tomó no es una persona idónea, lo que lleva nuevamente al tapete si el procedimiento para recoger las evidencias fue realizado bien o mal.
Para Julieta Ábrego y un grupo de estudiosos de Criminalística, una buena investigación especialmente en casos de delitos contra la vida, tiene su punto de partida en la forma como se aborda la escena del crimen, así como en la recolección y conservación de las evidencias cuyos resultados posteriores permitirá esclarecer los hechos criminales en materia de investigación.
La importancia de realizar una buena recolección y conservación de las evidencias criminales radica en que ello permitirá llegar a descubrir lo que realmente ocurrió e identificar a los presuntos responsables.
Los especialistas recomiendan que la recolección y conservación de las evidencias debe comenzar a una distancia prudencial del lugar en que se cometió el hecho a investigar, sin precipitación, principalmente, en los casos de homicidio.
Para profesionales en la materia, de cada 10 homicidios que suceden unos seis se aclaran, debido a que no se protege la escena del crimen, ello junto a la falta de procedimientos técnicos para cuidar las evidencias.
Llegar a la escena de crimen tiene un proceso que empieza con anotar la hora en que se recibió la llamada, la forma en que se recibió y quién la efectuó, la hora de llegada al lugar del crimen, determinar si la víctima requiere de una ambulancia o simplemente de primeros auxilios, y tomar las medidas pertinentes.
Además, se observa si el presunto criminal se encuentra todavía en las cercanías, y se toman medidas para tratar de aprehenderlo. También toman los nombres y otros datos necesarios de los testigos, a fin de poder entrevistarlos con posterioridad.
Pero lo más importante es proteger la escena del crimen contra la presencia de curiosos, testigos, periodistas, familiares, etc.
El manejo de la escena del crimen es exclusivo de la Sección de Inspección Ocular del Departamento de Criminalística, Servicios periciales y Laboratorio de Ciencias Forenses de la Policía Técnica Judicial.
Según el investigador y entomólogo forense Percis Garcés, de la Universidad de Panamá, el primer investigador que llega a la escena debe establecer el procedimiento para la recolección de evidencia, ya que se debe iniciar con observar todo lo que se encuentra alrededor para luego tomar las muestras de todas las heridas, determinar la hora y realizar un análisis del tiempo de una semana hacia adelante y atrás.
Existe una premisa muy popular entre los investigadores: La primera persona que llega a la escena del crimen, debe gastar un poco de tiempo en hacer un examen panorámico, lo que le permitirá grabar la mayor cantidad de detalles del área.
No obstante, los primeros que llegan a un cadáver son los insectos, por eso es recomendable observar con cuidado la escena del crimen y su entorno. Igualmente, recoger larvas de moscas, moscas adultas y otros insectos, porque esto permite realizar estudios científicos que establecen, por ejemplo, la fecha en que murió la persona.
La investigación de la sucesión de insectos en el cuerpo contribuye no sólo a determinar el tiempo aproximado de muerte, sino a establecer evidencias en casos de toxicología y traslado de cuerpos.
Una escena desprotegida lo cambia todo
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autor
Aleida Samaniego C.
Fecha y hora de publicación