Una estrategia para sobrevivir

Descubra la simbiosis entre este árbol y las hormigas, un ejemplo de armonía equilibrada.


Hace 130 millones de años atrás, en el Periodo Cretácico, los insectos sociales, especialmente el orden Hymenoptera (avíspas, abejas y hormigas), crearon una forma de vida simbiótica, mejor conocida como mutualismo.
Esta vida simbiótica consistía en una dependencia entre plantas y animales, que desde entonces esta en constante desarrollo y perfección, para obtener una adaptación evolutiva única, conocida con el nombre de coevolución. En otras palabras, coevolución sería el cambio evolutivo recíproco que se da como respuesta a una interacción para mantener la supervivencia de las especies que forman parte de ella.
Las plantas mirmecófilas (amor por las hormigas), se caracterizan por estar ocupadas normalmente de hormigas, habitando en América Tropical, creciendo en los bosques secos y húmedos de la República de Panamá.
Entre estas plantas tenemos la planta del cachito (Acacia) y el guarúmo (Cecropia), además de ciertas especies de helechos.
Algunos de los grupos de formicidas (de Formicidae, la familia de todas las hormigas) que realizan este tipo de interacción son: la hormiga azteca (Azteca), y la hormiga del cachito o Pseudomyrmex.
Esta simbiosis posee los beneficios necesarios para que ambas partes puedan vivir en una armonía bien equilibrada.
Mientras que las hormigas cuidan la planta de depredadores, la limpian y liberan de parásitos, la planta le ofrece alojamiento y alimento a la colonia, y así, mantienen un mutuo acuerdo de coexistencia y seguridad para que en las futuras generaciones pueda continuar la especie.
Si falta la hormiga en la planta, esta morirá y si la hormiga no encuentra la planta, jamás podrá fundar su hogar. Con este ejemplo natural queda demostrado el "costo y beneficio", acerca de que todo lo que la naturaleza regala, tiene su costo, en este caso protección a cambio de alimentación, una estrategia de supervivencia digna de admirar.
Las hormigas del género Azteca que viven en el tronco hueco de los árboles de guarumo se alimentan exclusivamente de una sustancia producida por el árbol en los puntos castaña-marrones situados en la base de cada hoja.
A cambio de la obtención del alimento y del abrigo, las hormigas protegen el árbol luchando contra los insectos que podrían atacarlo.
Su madera es suave y ligera y tiene muchas aplicaciones.
Comercialmente, la mezclan con el cemento para hacer el panel de fibras de madera.
En el campo, puesto que el tronco es hueco, lo utilizan para hacer canales y las tuberías.
En comunidades costeras, utilizan porciones de la rama para hacer redes de pesca.
Las hojas jóvenes se utilizan en remedios caseros para curar dolencias, diarrea, bronquitis, la diabetes y el hígado.
(*) Estudiante visitante de Instituto Smithsonian.
sanchezjg@si.edu


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