Es aquí donde surgen tecnologías como: las celdas de energía, los motores que utilizan hidrógeno o gas, los vehículos eléctricos (EV) y los híbridos (HV).
Los vehículos híbridos combinan dos fuentes de energía, como es el caso del vehículo híbrido eléctrico (HEV) que utiliza un motor generador eléctrico y una máquina térmica de alta eficiencia; poseen una batería y un controlador electrónico, dispuestos de acuerdo con la configuración del sistema (serie o paralelo).
En el "HEV serie", el motor de combustión interna (MCI) sólo se utiliza para recargar la batería a través del generador eléctrico, mientras que en el "HEV paralelo" se puede alternar entre el motor eléctrico y el MCI.
El propósito, es reducir el tiempo de funcionamiento del MCI a bajas velocidades, mejorando la eficiencia del sistema y disminuyendo el consumo de combustible así como las emisiones contaminantes a la atmósfera.
De hecho, los HEV califican como vehículos de ultra baja emisión (ULEV) según el Clear Air Act de septiembre de 1990.
Aunque el HEV provee de numerosas ventajas, aún no puede reemplazar el vehículo convencional, debido a que presenta varios problemas asociados a la inclusión del motor eléctrico. Por ejemplo, el costo es elevado debido a que algunos motores eléctricos requieren de un mantenimiento especial y al uso de tecnologías no estandarizadas, pero el efecto de este último disminuirá a medida que se haga popular el vehículo.
Además, a medida que los sistemas de control electrónicos son más complejos se vuelven más costosos y disminuye la eficiencia del sistema.
Aunque existen algunos motores eléctricos no aptos para usarse en HEV ya que producen chispa, lo que podría causar explosiones.
El motor de reluctancia conmutada (SRM) es una alternativa a los motores eléctricos que se utilizan en los HEV actualmente, ya que poseen características que los hacen atractivos.
Por ejemplo, el SRM es más liviano y pequeño que cualquier otro motor convencional lo que procura una disminución en el peso total del vehículo.
Además, es prácticamente libre de fallas eléctricas lo que disminuye su mantenimiento y no produce chispas lo que lo hace más confiable y mejora la eficiencia energética del vehículo.
También, por lo simple de su estructura el SRM es mucho más económico, aunque implica el uso de un controlador que puede resultar algo costoso.
Debido a la gran variedad de aplicaciones en la que pudiera ser utilizado, el SRM se ha ganado la atención de la comunidad científica internacional efectuándose diversas investigaciones que procuren optimizar sus características.
En Panamá estudiantes y especialistas en ésta tecnología, crearán un software que diseñara un SRM basado en las características de operación del mismo.
Según los investigadores el principal propósito es mostrar que se pueden desarrollar tecnologías de punta en Panamá y contribuir así con el avance tecnológico mundial.
El perfeccionamiento del SRM pudiera permitir que en algunos años los vehículos híbridos estén disponibles a bajos costos, ofreciendo las mismas características que un vehículo convencional, y aún produciendo ultra bajas emisiones al ambiente.
La tecnología híbrida fue diseñada para operar en zonas urbanas, donde existan problemas de polución ambiental, por lo que el sistema híbrido es muy adecuado para cumplir con el objetivo de reducción de emisiones contaminantes atmosféricas, especialmente en buses de transporte público. Operando únicamente como vehículo eléctrico, con la energía guardada en las baterías, tienen una autonomía de 80 a 200 km.