La actividad no cesa en la Zona Cero. El lugar recibe a cientos de turistas que comparten lugar con aquellos neoyorquinos que, cada tanto, pasan por el lugar dejando alguna ofrenda floral.
A la curiosidad propia de los visitantes, se suma el innegable atractivo de la zona -conocida como Liberty Street o generalmente como el Bajo Manhattan- que alberga varios de los más reconocidos restaurantes y hoteles de la ciudad.
En 2001 había solo seis hoteles en el Liberty Street, hoy existen al menos 18 en esta zona.
El creciente interés por Nueva York durante la última década se percibe en el incremento en el número de visitantes. Según las estadísticas oficiales de la ciudad de Nueva York, el número de visitantes -tanto nacionales como extranjeros- aumentó durante los últimos 10 años. Pasando de 35.2 millones de turistas en 2001, a los 49 millones que visitaron la ciudad el año pasado.
Atractivo histórico.
Todo apunta a que el 2011 sea un año activo para el turismo en Nueva York, gracias a la apertura del Museo y Monumento Conmemorativo del 11-S; actividad que se ha convertido en el núcleo de la conmemoración.
En el complejo que estará listo en el 2014, pero que a partir de la fecha se puede visitar, se ofrecen recorridos en varios idiomas. Los pases de entrada se reservan en el sitio web del Museo (911memorial.org).
La entrada al lugar es gratis; sin embargo, se sugieren donaciones, que van de los $10 a los $100 dólares.
También existe el Tribute WTC Visitors Center (tributewtc.org), ubicado en 120 Liberty Street; un sitio donde sobrevivientes y familiares de las víctimas guían a los visitantes en un emotivo recorrido.
El Bajo Manhattan.
Quizá esta sea la mejor temporada para visitar la zona; gracias a la campaña “Get More NYC: Lower Manhattan”, lanzada en junio por el alcalde de la ciudad Michael J. Bloomberg.
Durante la temporada, los sitios de mayor atractivo turístico están preparados para recibir visitantes y algunos restaurantes ofrecen, incluso, un 20% de descuento a los visitantes.
Un recorrido por el Bajo Manhattan no debería estar completo sin visitar la Capilla de San Pablo, el Barrio Chino y The Battery, uno de los espacios abiertos más dinámicos de la zona. Lo mismo el Museo de Historia Indígena Americana.
En cuanto a restaurantes, la guía oficial de la ciudad, NYC, recomienda visitar restaurantes como el Paris Café, el City Hall Restaurant o Fraunces Tavern, conocido por ser el lugar desde donde George Washington despidió a sus tropas.