Entre quienes han optado por los dispositivos obsoletos, capaces solo de realizar llamadas y enviar mensajes, figuran, por ejemplo, celebridades como Scarlett Johansson y Rihanna; la editora de 'Vogue' Anna Wintour; los multimillonarios Warren Buffett y Stephen Schwartzman, así como Danny Groner, un empresario de Silicon Valley.
Este último ―un joven de 32 años, rodeado de tecnología en su oficina― explicó al medio los beneficios que saca de su rechazo a los 'smartphones'. "Me preocupa que pueda 'quemarme'. Me paso 13 o 14 horas al día frente a una pantalla. Eso es suficiente. No tienen que ser 17 horas", afirmó, añadiendo que optar por un teléfono 'retro' lo hace incluso un mejor trabajador.El hombre y su 'smartphone': ¿Quién controla a quién? Analizando la tendencia, Holly Parker, una profesora de psicología de la Universidad de Harvard, sostiene que el uso de los teléfonos antiguos podría ayudar a las personas a definir la línea entre el trabajo y el hogar.
El teléfono plegable, un "símbolo de estatus" "Tanto un experto en tecnología que usa un teléfono plegable, como una persona que elige conscientemente no tener un teléfono inteligente, proyectan poder y libertad", explica Polgar. "Es símbolo de estatus", agrega.