La aplicación de cielorrasos en la construcción ha evolucionado. De ser un simple elemento decorativo, se convirtió en el más sofisticado aislante termo-acústico, y en un contenedor de sistemas de iluminación, acondicionamiento de aire y sonido.
Están presentes en todo tipo de tipologías arquitectónicas y ofrecen alternativas diferenciadas para viviendas, comercios, industrias y sectores de esparcimiento.
Por ello, se buscan soluciones técnicas y de diseño de una mayor tecnología, con materiales absorbentes de sonido, que retengan el calor en invierno y el frío en verano, sin producir condensaciones, que no sean inflamables y que a su vez posean un aceptable aspecto estético decorativo.
En la actualidad, hay diferentes tipos de cielorraso, para todos los gustos y presupuestos. Se destacan los de corte, que tienen la ventaja de poder remover las piezas necesarias para efectuar reparaciones de las canalizaciones y luego colocarlas sencillamente en su sitio, apoyadas en la estructura de sostén.
Los materiales de esta estructura de soporte pueden variar, pero los más frecuentes son los de entramado de madera y el soporte metálico.
También están los de placa de yeso, que son muy ventajosos por su liviandad y practicidad. La colocación de dicho cielorraso es realmente muy sencilla y rápida, y también se puede quitar y volver a poner las placas para realizar trabajos de reparación.
Por otro lado, están los de fibra de vidrio que dan un mayor aislamiento térmico y acústico. Se utilizan en teatros, cines, estudios de radio, salas de ensayo, y es de muy fácil armado y resistente al fuego.
Otra de las tendencias en cielorraso es el de PVC, que tiene características técnicas parecidas a la fibra de vidrio porque cuenta con aislante termo-acústica y la resistencia al fuego. Sin embargo, estas características son superiores a su estética, razón por la que son recomendables para utilizarse en espacios semicubiertos.
Hay también los que son fabricados de aluminio que ofrecen diferentes ventajas, entre ellas que no tienen estática, razón por la que no se adhiere suciedad a su superficie; son impermeables, resistentes a la luz del sol y a la lluvia y no envejecen ni se amarillean como el PVC.
De usted y su presupuesto depende cuál le va mejor en su hogar.