Los suplementos de vitamina D son menos efectivos a la hora de elevar los niveles de este nutriente en mujeres embarazadas si dan a luz en invierno, tienen bajos niveles de vitamina D al inicio del embarazo o ganar más peso durante la gestación, según revela un nuevo estudio de la Universidad de Southampton, en Reino Unido.
Los resultados, publicados en el diario de la Sociedad de Endocrinología 'Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism', mostraron que las mujeres embarazadas responden de manera diferente a los suplementos de vitamina D en función de sus características individuales.
Los autores sugieren que los niveles de suplementos se adapten a los factores de riesgo individuales.
La piel produce vitamina D después de la exposición a la luz solar, pero las personas también obtienen cantidades más pequeñas de la vitamina a través de los alimentos, como la leche fortificada con vitamina D.
La evidencia sugiere que la deficiencia de vitamina D durante el embarazo puede dañar la salud materna, el desarrollo fetal y la salud ósea a largo plazo del niño, publica eco diario.
El profesor Nicholas Harvey, de la 'Medical Research Council Lifecourse Epidemiology Unit' de la Universidad de Southampton, que dirigió el estudio con la doctora Rebecca Luna, colega de investigación clínica, comenta: "Es importante que las mujeres embarazadas tengan niveles suficientes de vitamina D para su salud la de su bebé. Nuestros hallazgos sugieren que con el fin de optimizar las concentraciones de vitamina D durante el embarazo, puede ser necesario adaptar la dosis suplementaria dada a las circunstancias individuales de cada mujer, como la temporada prevista de alumbramiento".