S i eres una amante de las plantas y te dedicas parte de su tiempo a sus cuidados, es importante que conozcas que en invierno ellas sufren los efectos del viento y la lluvia como cualquier otro ser vivo. En invierno las plantas crecen poco, pero es preciso extremar los cuidados para que el clima no las afecte más de la cuenta.
No todas resisten por igual, y es importante que conozca el ambiente natural del cual provienen. Las especies tropicales o mediterráneas, por ejemplo, toleran menos las bajas temperaturas que las provenientes de zonas frías o templadas.

Otro detalle importante es que el viento equivale a una temperatura entre tres y cinco grados menos y su fuerza puede doblar las plantas de tallo largo por lo que se recomienda atarlas a estacas, palos o cañas que las ayuden a mantenerse erectas.
Los efectos del frío en la plantas

La exposición prolongada al frío pueden hacer imposible la recuperación, por lo que las macetas de jardines y balcones deben recogerse antes que caiga la noche, momento en que se produce un descenso mayor de las temperaturas y hay más riesgo de heladas. Es recomendable colocarlas en zonas techadas o cubrirlas con plásticos o mallas especiales.
Otra zona sensible a las bajas temperaturas son las raíces y los bulbos que se pueden proteger aplicando abono caliente o acolchándola con paja, cartones o con las propias hojas secas que caen de las plantas.
El riego sigue siendo imprescindible en invierno pero en esta época hay que esperar que la tierra se seque antes de rociarle agua nuevamente y debe hacerse cuando el sol caliente de manera que el agua no se hiele sobre las plantas.
Las plantas de interiores no sufren tanto en invierno como las de exteriores, pero tienen el enemigo en casa, la calor.
Es importante pulverizar agua sobre las hojas para que no pierdan toda su humedad, especialmente si se trata de plantas tropicales.