L as paredes de la casa, sus colores y texturas tienen la virtud de generar sensaciones que dan personalidad a cada lugar, incluso, pueden despertar diferentes estados de ánimo. Sin embargo, esos colores y texturas pasan de moda, por ello continuamente vemos la clásica casa con tapices de abuelita o con el departamento del tío setentero.
Pero esto no quiere decir que no se puede decorar un hogar como reflejo de una moda; el buen gusto es lo que hace diferencia y logra que los resultados no sean efímeros.

Los tapices tienen cierto estigma por las tendencias y abusos en el pasado. A veces se tiene la idea de que son sinónimo de florecitas y dibujos barrocos con colores aburridos que tienden a ensuciarse con el tiempo.
Sin embargo, la tecnología en estos ha avanzado y los nuevos modelos ofrecen muchas variedades que no solo utilizan papel con impresiones o una simple textura sobre papel. Hoy existen materiales que son integrados como una aleación sobre el rollo del tapiz, encontramos mezclas que incluyen desde hojas (reales) deshidratadas incrustadas sobre el papel hasta rollos que integran piedras preciosas diminutas de miles de colores adheridas a este.

Ideas para aplicar en casa
Los tapices sirven para reflejar su personalidad e incluso pueden hacer que un espacio se vea más amplio con puros efectos decorativos.

Cuando se usan texturas cerradas y con mucho relieve, se retiene el reflejo de la luz en el espacio, de tal manera que provoca que se vean más íntimos, por ejemplo, en una habitación amplia con demasiada entrada de luz, lo ideal es usar tapices con texturas marcadas y con colores que atrapen la luz (como café, naranja oscuro o gris), así se equilibra la desproporción de luz y el tamaño de un espacio.
Para lugares donde se quiere tener una sensación de frescura y amplitud, como por ejemplo el baño, se puede recurrir a colores claros (como perla, ostión, beige, concha nácar o hasta blanco) y texturas lisas con destellos o brillos discretos (nunca abuse del brillo), de esta forma se refleja la luz en el espacio y se logra que con esos brillos discretos siempre se sienta limpio y con mayor amplitud.
No experimente
En las recámaras, procure usar texturas y colores que sean mesurados, su cuarto no es el lugar adecuado para experimentar, ya que hay que tener en cuenta que todos los días se va a levantar y lo primero que verá frente a usted es ese tapiz, así que lo recomendable es usar tonos neutros que se integren a la tonalidad que haya decidido tener en las diferentes telas dentro de su recámara, contemplando también los de las colchas y cojines de la cama.
Los espacios transitorios entre las habitaciones como los pasillos sí son ideales para experimentar con los colores y texturas en los tapices, estas áreas son de transición, así que representan un espacio dentro de su casa en el que no pasa mucho tiempo. De esta manera, puede arriesgarse con figuras barrocas que reflejen su personalidad, con formas geométricas divertidas o con texturas e imágenes dramáticas que den estilo al espacio.