A tener en cuenta
- -Las piedras y gravas representan las experiencias, los obstáculos de la vida. Estas se podría implementar en diferentes tamaños, colores y texturas.
- -Poner las piedras es algo completamente personal, pero hay algunos consejos que debes tener en cuenta, tales como que siempre deben agruparse en un número impar y simétrico (preferiblemente 3), y deben colocarse ligeramente sumergidas en la arena, ya que su impacto visual será mayor.
L os amantes del mundo oriental que dispongan de un espacio en sus casas pueden estar seguros de que la idea de crear un jardín Zen les satisfará enormemente, ya que, -de este modo, las actividades como el yoga o la meditación cobrarán un nuevo sentido y los invitados se maravillarán con este refugio espiritual que puede convertirse en el rincón más especial del hogar.
Disposición de los materiales
Para crear un jardín Zen se necesitarán madera y clavos con el fin de acortar el espacio. También gravilla, arena, piedras, elementos decorativos diversos y aislante de malas hierbas en el caso de que el jardín sea exterior.
Se debe recordar que el jardín Zen ha de ser un espacio de fluidez en el tránsito de las energías en el que no tienen que interponerse elementos no deseados.
El primer paso para construirlo es ponerle límites a la obra y cubrir el suelo con el aislante, después de lo cual comenzará la labor realmente gratificante.
Esta consistirá en desarrollar el diseño del jardín Zen mediante unas ideas imaginativas o buscando modelos acordes con el carácter que se le quiera otorgar al conjunto.
No son pocos quienes, después de crear un jardín Zen, incluyen bonsáis u otras plantas. Sin embargo, poder escuchar el sonido de una fuente o de un río en el propio jardín del hogar resulta una tentadora propuesta que puede ir complementada con la elaboración de un puente en miniatura de aspecto oriental.
Simbolismo de los elementos y cuidados básicos
La razón por la que coinciden objetos de tan diferente naturaleza como son una piedra o la gravilla es por su explicación dentro de la religión budista, según la cual la arena representa la tranquilidad del mismo modo que las piedras, convierten el conjunto en un todo dinámico y las piedras crean los juegos de luces y sombras que hacen de estos jardines una obra de arte.
La importancia del rastrillo radica en que es el instrumento que se utilizará para organizar la arena del modo que su dueño prefiera.
De hecho, también tiene su valor espiritual crear un jardín Zen con ondas, o bien, que inspiren movimiento y turbulencias, o bien, en líneas rectas, que simbolizarán paz y calma.