Si alguna vez te has preguntado si es preferible guardar el pan –o algún otro alimento- dentro del refrigerador o dejarlo en un gabinete en la cocina a temperatura ambiente, sigue leyendo porque esto te va a interesar.
BBC Mundo consultó a varios expertos para saber qué productos no se benefician de las bajas temperaturas. "Tratar de que la comida dure por más tiempo y que en ese período no aparezcan microorganismos que la dañen e impidan consumirlos son las principales razones para recurrir a un refrigerador", le explica a BBC Mundo Isabel Campelos, asesora de Centro de Investigación y Seguridad de Alimentos de Leatherhead, en el Reino Unido.Mantequilla: Pese a que es un producto de origen lácteo, no se comporta como la leche.
Esto porque en su composición hay mucha grasa, lo que hace que no sea particularmente propensa al desarrollo microbiano.
Es el caso en especial con la mantequilla que tiene sal. La que no, tiene menos protección contra estos organismos.
Chocolates, frutos secos y algunos quesos:Las bananas, los mangos, las piñas, la papaya y otras frutas provenientes de climas subtropicales son muy susceptibles al frío.
Las bajas temperaturas debilitan sus tejidos e impiden que continúen desarrollando los procesos metabólicos normales que las caracterizan.
Pan: Las bajas temperaturas del refrigeradoraceleran el proceso de deshidratación de este producto.
Cuando se les expone al frío, algunas de las moléculas que lo componen – fécula y gluten- se modifican, el agua se separa de la fécula y esto hace que la sustancia se revierta a su forma original y se endurezca. Huevos: No es necesario mantenerlos en el refrigerador porque no genera ningún beneficio en particular, lo que si es importante es no consumirlos después de la fecha de expiración. Los huevos no deben consumirse después de la fecha de expiración. Después de ese momento, sus defensas naturales se van perdiendo y aumenta el riesgo de contaminación por salmonela, que puede penetrar el huevo y desarrollarse en su interior. Cebollas y ajos: Estos vegetales por naturaleza son secos, por esta razón, mantenerlos en la nevera propicia la generación de humedad y acelera su proceso de oxidación. Papa: "Las patatas tienen que guardarse en un lugar fresco, seco y oscuro. Si se les expone a bajas temperaturas, la cantidad de azúcar que tienen puede incrementarse", le explica a BBC Mundo Helena Gibson-Moore, de la Fundación de Nutrición Británica. Y añade: "Esto, a su vez, puede ocasionar niveles altos de un químico llamado acrilamida, que es nocivo si la papa se fríe o se hornea a temperaturas elevadas".