Luego de que las recientes revueltas populares mermaran la cantidad de turistas que visita los yacimientos arqueológicos de Egipto, los viajeros recibieron buenas noticias.
Las hazañas del general Horemheb, que comandó el ejército de Tutankamón antes de convertirse el mismo en faraón, podrán contemplarse en su tumba de la necrópolis de Saqara, que se abrió al público a partir del 23 de mayo, junto a otros cinco sepulcros de nobles del Imperio Nuevo (1539-1075 a.C.).
Situada a la sombra de la pirámide de José, la tumba de Horemheb todavía conserva relieves que ensalzan los logros de este como comandante del ejército de Tutankamón (1336-1327 a.C.).
En las paredes de las tres salas de que consta la tumba de Horemheb pueden verse jeroglíficos que narran la vida de este general de origen humilde, que se convirtió en el faraón que devolvió Egipto a la normalidad después del convulso reinado de Akenatón.
El ministro de Estado para las Antigüedades egipcio, Zahi Hawas anunció que los turistas “pronto” podrán visitar también una “impresionante” necrópolis subterránea donde se enterraron decenas de toros -que simbolizaban al dios creador Ptah- momificados y colocados dentro de sarcófagos de piedra.