El monumento más representativo de Ginebra, el Jet d’eau, el gran chorro de agua de 140 metros, visible desde casi cualquier punto de la ciudad y convertido ya en símbolo inconfundible de la misma, celebra este año su 120 aniversario.
El Jet d’eau alcanza los 140 metros de alto e impulsa 500 litros de agua por segundo y, desde su ubicación de lujo en mitad del lago, domina la vista resplandeciente de la ciudad, la más repetida en las postales de las tiendas de suvenires.