El turismo de aventura es uno de los más buscados en Panamá para disfrutar del verano en un entorno natural y lo más paradisíaco posible, o para pasar unas vacaciones diferentes.
Está de moda hacer [B]canopy[/B], montañismo, rapel, entre otros, en sitios como el Parque Chagres, donde se preserva la ecología del ambiente y es una reserva natural del Canal de Panamá.
Ejemplo también es el Parque Los Guayacanes en el corregimiento de Betania, un espacio dentro de la ciudad donde se conserva la fauna y flora.
Para llevarlo a cabo de manera satisfactoria es necesario utilizar pantalón largo, no [B]jeans[/B], pero sí “tipo caqui” de color crema o chocolate; camisa deportiva de mangas, botas o zapatillas con una buena suela.
Se necesita además repelente, protector solar y otro conjunto de ropa para cambiarte después de la gira.
Siempre será importante que tomes en cuenta un experto en rapel.
Seibert Bonilla, propietario de Ecoviajeros, tiene 20 años de experiencia y esta posee autorización de la Autoridad de Turismo en Panamá.
Bonilla cuenta con cursos y certificación, inclusive fue voluntario de la Cruz Roja y técnico de rescate, por lo que la seguridad está más que garantizada.
Dependiendo del sitio se recomienda niños mayores de 8 años. Sin embargo, en las cuevas del lago Bayano solo podrán ir mayores de 10 y en todo caso donde esté lloviendo será conveniente mayores de 15 años.
Una merienda adecuada para esta rutina consiste en agua, bebida hidratante, chocolates, granolas, galletas nutritivas y emparedados. Preferiblemente no llevar comida pesada.