Son elementos esenciales en la elaboración de los vinos tintos y algunos blancos. Combinan sus componentes tánicos a los del vino logrando un caldo agradable en boca, rico en aromas y sabores.
La madera procede de dos tipos de robles, el francés (Quercus robur) y el americano (Quercus alba). En Francia la madera se extrae de los bosques de Allier, Nevers y Limousin; y en Estados Unidos, de Missouri y Kentucky principalmente.
El método de fabricación varía según donde se efectúe.
Los franceses obtienen sus duelas por el método de corte hendido (una cuña golpeada siguiendo el radio de la madera) y los norteamericanos con sierra. De esta forma consiguen más vetas que los franceses y hace que sus barricas sean más económicas. Para darles una idea, de un metro cúbico de roble, en Francia se obtienen seis barricas y en Estados Unidos, diez. Vale la pena aclarar que la forma en que se corta la madera hace que las duelas sean más impermeables en Francia (aunque es una madera más porosa), que en América, que siendo más densa y de poros más pequeños, el corte permite una mayor liberación de sus componentes, que en el caso de las barricas francesas es un aroma y sabor más suave con toques de vainilla, y en las barricas norteamericanas, aromas y sabores más tánicos y recuerdo a chocolate, resina y tabaco. Obtenidas las duelas, estas se curan secándose al aire libre durante largo tiempo (de uno a tres años) aunque los más impacientes las secan con estufas. Se utilizan de 26 a 28 duelas por barrica que se unen mediante seis anillos hasta conseguir la forma conocida, pero sin fondo ni tapa, ayudándose para ello con el tostado interior que al calentar las duelas facilita su curvado. Hay varios niveles de tostado (ligero, medio, medio plus y heavy) que transmitirán a los vinos un especial aroma y sabor a vainilla, coco, chocolate, caramelo, café y tabaco según sea el tostado de la madera. La confección se completa colocando el fondo y la tapa y ya queda lista la barrica para su uso.
Para concluir, les recuerdo que fueron los romanos los que utilizaron por vez primera el roble francés para confeccionar las barricas; que el tamaño estándar es de 225 litros; y que se le denomina barrica bordelesa por haber sido en Burdeos donde se usaron con esas dimensiones por su mayor facilidad de almacenamiento y manejo durante su transporte.