Hoy día las cámaras de los celulares son muy buenas. Con una luz (flash) y una cámara de alto pixeles, a veces no es necesario andar con una cámara profesional que pesa cuántos kilos. Además los celulares permiten compartir las fotos por las redes sociales con una facilidad impresionante.
Ahora, en las ocasiones donde uno sí quiera la calidad y control de una cámara semi o profesional pero deseas la facilidad de compartirlas hay tres opciones.
- Te compras una cámara con Bluetooth y le envías las fotos a tu celular, lo cual es un poco fastidioso en comparación con las siguientes dos opciones.
- Hay cámaras que pueden acceder al internet y te permiten compartir las fotos directamente por email o las redes sociales como el Facebook o Twitter.
- O podrías comprarte una cámara con NFC (Near Field Communication, o comunicación cercana). Funciona así: acercas tu celular a la cámara y ellos mismos se presencian uno al otro, abriendo comunicación para permitir que envíes información entre ellos. La ventaja sobre comprarse una cámara con wifi es que es mucho más fácil pasar las fotos a tu celular, para los que están adictos a su celular.
Una falla del NFC es que algunas cámaras se limitan, por ejemplo, las cámaras Samsung sólo se conectan a aparatos con sistema operativo Android.
Esta viajera total se lleva su cámara a donde sea, lista para grabar y documentar sus viajes. Abre tu cuenta de Twitter y síguela en @artedalia.