Comienza la época lluviosa y sin una buena protección e impermeabilización en techos y paredes, estamos expuestos a enfrentar filtraciones, exceso de humedad, fuga de temperatura interior, deterioro y envejecimiento de paredes y enfermedades causadas por hongos y otros agentes.
El clima y la ubicación geográfica son los factores más comunes para disparar la humedad en las paredes de una edificación, "aunque también hay otros factores determinantes que considerar", explicó Marco Aurelio González, embajador de Glidden para Panamá. "Uno es la falta de impermeabilizantes adecuados en el exterior de la vivienda, lo que permite que la humedad ingrese y genere manchas en paredes y techos", enfatizó.

¿Por qué impermeabilizar?
Al impermeabilizar se evita la pérdida de la temperatura interior, evitamos el deterioro y envejecimiento de paredes que, debido a la humedad, han ido perdiendo las propiedades a los materiales, por acciones físicas y químicas. Adicionalmente, el agua contenida en las superficies con el calor se transforma en vapor, se expande y busca salir: así, deteriora materiales y hace aparecer grietas y fisuras.
Otro motivo para impermeabilizar es mantener la estética de la propiedad, ya que las paredes secas, sin manchas oscuras ni revoques sueltos, siempre se verán mejor.