cuide su dinero
- Aun cuando sea una pequeña reforma, busque a personas con referencias. Así podrá comprobar que son honestas, responsables y que saben hacer el trabajo.
- Una vez tenga clara la reforma, pida, al menos, tres presupuestos diferentes. Solicite que estén detallados por partidas (mano de obra, electricidad, fontanería) y que especifiquen la calidad de los materiales.
- Cuando haya seleccionado un presupuesto, inclúyalo como anexo en el contrato de obras. Es vital que este contrato tenga las generales del contratista y el dueño de la casa, detalle el trabajo que se va a hacer y los materiales, el costo de la mano de obra, y muy importante, fije una fecha de finalización de la reforma.
Seguro que desde hace bastante tiempo quiere reformar su casa con unos pequeños arreglos, no con grandes obras.
O, tal vez, no la necesite reformar ahora, pero sí cuando disponga de un poco más de tiempo libre. Entonces, es importante prepararse y tomar en cuenta que conviene delimitar los distintos espacios de la casa. Por ejemplo, si dispone de un salón-comedor, entonces debería delimitarlos. Si no quiere levantar una pared de por medio, puede pintar la estancia de dos colores distintos para diferenciar ambas zonas.
Una estructura a baja altura revestida con gypsum es otra opción formidable porque aporta elegancia y ofrece la ventaja de que puede desmontarla fácilmente cuando decida hacer otro cambio.
Una entrada más luminosa
A los pequeños de la casa no les gusta compartir habitación, pero a veces por falta de espacio es necesario ubicarlos juntos. Es mejor que compartan la habitación un poco más amplia porque así tendrá espacio de sobra para ponerles un cuarto de estudio o de juegos.
Y ¿qué le parecería convertir su recibidor en una entrada más acogedora? Puede colocar una alfombra para darle más luz y vistosidad a la entrada. Además, si goza de espacio, ponga una pequeña cómoda para dejar las llaves y guardar los documentos.
Distribución tipo loft
La distribución tipo loft es ideal para los apartamentos pequeños. Se basa en integrar la cocina en el salón. Por ejemplo, si el color predominante es el blanco, pinte de ese tono ambas estancias.
La cocina solo estará separada por una mampara de cristal que puede colocar ahí o bien por un sofá que puede hacer las veces de muro separador.
Por último, la sala de estar también puede ser multiusos si cerca de la ventana coloca una elegante mesa de escritorio que combine con el resto de la decoración. La puedes usar como rincón de lectura.