funcional
- -La cocinadebe estar bien iluminada para prevenir accidentes. Así puede ver mejor lo que está haciendo en la tabla de cortar con los cuchillos afilados. La iluminación funcional puede instalarse bajo los armarios y sobre el fregadero, lejos de las superficies que suelen mojarse.
- -Si su cocina tiene un espacio para comer o una barra para desayunar, será más acogedor y favorecedor una lámpara de techo con regulador de intensidad. Así tendrás más luz para preparar los alimentos, y una luz más suave a la hora de comer.
- -Puede conseguir un efecto especial iluminando el interior de las vitrinas o resaltando algún objeto de un estante o una encimera (especie de aparador sobre los muebles bajos).
Iluminación General
- -Empiece por una iluminación agradable, sin destellos, que pueda encenderse junto a la puerta al entrar a la cocina.
- Puede poner una luz arriba con un regulador de intensidad para optar por una iluminación más suave cuando, por ejemplo, se siente a comer.
- -Una combinación de iluminación general, funcional y de ambiente, es la mejor forma de crear una mezcla de luz difuminada y directa en toda su vivienda.
Cómo escoge usted los focos para iluminar su residencia? Es muy probable que su respuesta sea, por la cantidad de vatios. Pero, ¿sabía que los vatios solamente indican cuánta energía consume una lámpara y no el brillo o la cantidad de luz que ofrece? Conforme fue mejorándose la eficiencia de las fuentes de luz, también surgió una nueva manera de seleccionarlas cuando nos vamos de compras, ya que lámparas que utilizan diferentes cantidades de energía pueden proyectar la misma cantidad de luz.
Para ahorrar dinero y energía, lo primero es conocer y entender el concepto de lúmenes. Esta unidad de medida describe la cantidad de luz o brillo que percibe el ojo humano. Cuanto más lúmenes, mayor el brillo de la lámpara y el nivel de luminosidad del ambiente. Por ejemplo, una incandescente estándar de 60 vatios, una CFL de 15 vatios y una LED de 12 vatios pueden todas producir los mismos 800 lúmenes.

¿Qué son lúmenes?
El lumen (símbolo: lm) es la unidad del Sistema Internacional de Medidas para calcular el flujo luminoso, una medida de la potencia luminosa percibida. Se puede interpretar el lumen de forma menos rigurosa como una medida de la “cantidad” total de luz visible en un ángulo determinado, o emitida por una fuente dada.

Los lúmenes se pueden usar para comparar el brillo de cualquier fuente de luz, sin importar la tecnología que emplea y sin importar si es una incandescente, una CFL o una LED. El usar los lúmenes permite comparar el brillo de diferentes fuentes de luz a la hora de comprar. Este cuadro indica el número de lúmenes que producen las bombillas incandescentes tradicionales.
¿Entonces, cómo sabemos cuál lámpara comprar?

Una vez determinado el brillo deseado, se pueden comparar otros factores para maximizar el ahorro en la cuenta de luz. La iluminación se utiliza para destacar objetos, auxiliar en la realización de tareas y hasta para aumentar la concentración y productividad. La información en el empaque de los productos es el mejor aliado a la hora de escoger el producto ideal, pues varios factores influyen en el resultado deseado. Además de la cantidad de lúmenes, se debe tomar en cuenta la duración o vida útil esperada (en años). Una lámpara incandescente puede durar mil horas, o cerca de un año, mientras que un sistema LED llega a 25 mil horas o más, disminuyendo la frecuencia con que es necesario reemplazar las fuentes de luz.
Otro aspecto a considerar es el color de la luz (qué tan caliente o fría se verá). La temperatura de color se mide en grados Kelvin. Cuanto más alto el valor de la temperatura, más fría o blanca se ve la luz. Por otro lado, cuanto más bajo ese valor, más cálida o amarilla será la luz. Soluciones de iluminación con colores más blancos son ideales para los lugares donde se realizan tareas, como la cocina o el baño. Cuanto más amarilla la luz, más acogedor el ambiente.
Vatios (energía consumida): Cuanto menor la cantidad de vatios, menor la cuenta de luz.