Claves
En la década de los 90 cayó en mi poder la enciclopedia Encarta, con la que pasé horas leyendo sus artículos.
Recuerdo con cariño un juego educacional sobre maravillas naturales, entre las cuales se encontraba la Calzada del Gigante de Irlanda del Norte.

Desde entonces soñé con conocerla en persona; un anhelo que crecía cada año al ver más fotos de la misma.
Se trata de una formación de columnas de basalto con forma hexagonal que se proyectan hacia el mar.
La leyenda cuenta que el gigante Finn McCool la construyó para cruzar hacia Escocia para luchar contra el gigante Benandonner, pero al ver su tamaño, volvió y se refugió en su morada en Irlanda.
Benandonner cruzó por la calzada para finiquitar su contienda, pero la ingeniosa esposa de Finn lo disfrazó de bebé.
Su oponente, al ver el tamaño del bebé, e imaginando el tamaño de su padre, huyó hacia Escocia, destruyendo la calzada a su paso para evitar que tan temible gigante le siguiese.
La explicación científica no es tan fantástica. Se trata de un fenómeno bien documentado que ocurre en algunas erupciones con magma basáltico.
Al llegar este al mar, sufre un enfriamiento súbito que le hace adquirir esa forma hexagonal tan especial. En todo caso, se trata de una maravilla natural.
La calzada es especialmente mágica durante la penumbra del ocaso, cuando todo el ambiente está inundado de tonalidades rosas y violetas, y el agua parece tener un aspecto tan místico como las caprichosas rocas magmáticas.
La mejor manera de conocerla es en auto de alquiler, puesto que el transporte público en esta zona de Irlanda del Norte es escaso.
Además, la flexibilidad que aporta un automóvil permite apreciar la calzada durante el amanecer o el atardecer, siendo ambos los momentos en que mejor luce la misma.
El aeropuerto de más fácil acceso se encuentra en Dublín, capital de la República de Irlanda.
Hay que tener en cuenta que en Irlanda del Norte se emplea la libra esterlina, mientras que en la República de Irlanda la moneda de curso legal es el euro.
Los panameños no necesitan visado para entrar en ninguna de las dos naciones de esta isla.