- “Necesitamos más espacio en los clósets”, dijo una de las participantes. “Las mujeres tenemos más ropa y zapatos”.
Espacios reducidos
El experimento, que concluye el domingo con un quinto voluntario, es parte de la exposición "Making Room", que hasta el 2 de septiembre muestra proyectos arquitectónicos que abordan el desafío que supone el cambio demográfico en ciudades como Nueva York, donde un tercio de la población vive sola, pero el espacio es cada vez más limitado.
Unas sillas plegables descansan en la pared de la entrada del apartamento, la mesa del comedor se esconde bajo la encimera de la cocina, una tabla de planchar se camufla replegada dentro del armario y las paredes dejan de ser meras herramientas de división para transformarse en armarios multiusos.
La silla se convierte en una escalera para llegar a espacios de almacenamiento.
El refrigerador, el congelador y el lavaplatos, que están debajo del mostrador de la cocina, ofrecen un amplio espacio de trabajo.
Aunque este estudio es el principal foco de atracción de la muestra, en ella también se pueden encontrar planos, fotografías y maquetas de proyectos como "My Micro NY", que ganó el concurso impulsado por el alcalde Michael Bloomberg para que Nueva York alce su primer edificio de microapartamentos.
Los espacios reducidos para vivir son tendencias obligadas, sobre todo en las principales ciudades del mundo, donde ya no queda espacio para construir y las pocas propiedades que se pueden comprar son onerosas.