Al acercarse las celebraciones de fin de año la salud toma mayor relevancia. El mes de noviembre es el mes de la concientización contra la diabetes, la que se ha convertido enuna de las principales amenazas a la salud de los estadounidenses y que más afecta a los hispanos.
De acuerdo con la Asociación Americana de la Diabetes, esta enfermedad a pesar de ser prevenible, es la causante de más muertes al año que el cáncer de mama y el SIDA juntos en los Estados Unidos. Casi un 23% de los hispanos que viven en este país han sido diagnosticados con diabetes.
A nivel nacional los latinos tienen la segunda tasa más alta de obesidad, lo que está altamente ligado al desarrollo de la diabetes y la hipertensión. En el Condado de Orange, una área con alta densidad hispana en el Sur de California, casi 1 de cada 4 adultos padece de obesidad y la diabetes es considerada la quinta causa de muerte entre los latinos de ese condado.
Aunque hay que reconocer que se han hecho grandes esfuerzos por revertir esa tendencia, aún hay mucho por hacer. Algunos especialistas de la salud creen que esa desventaja para los hispanos comienza en el supermercado y que la clave poder desarrollar buenos hábitos alimenticios está en el saber elegir adecuadamente los alimentos, en base a lo que indica su etiqueta nutricional y no necesariamente por el precio o la marca.
Algunas organizaciones están encontrando nuevas formas de promover la educación nutricional de forma efectiva. En el Condado de Orange, por ejemplo, durante octubre y noviembre el sistema de salud sin fines de lucro St. Joseph Health y las tiendas Ralphs se han unido en la campaña ‘De Compras con tu Doctor’, con la que están llevando a médicos expertos en nutrición dentro de los supermercados.
Su misión es educar a los consumidores latinos a leer correctamente las etiquetas nutricionalesde los productos.
Al hacer las compras de la comida en el supermercado, se sugiere que la primera parada en el supermercado sea en la sección de frutas y verduras y hacer de esto un hábito. Al elegir otros productos alimenticios, incluya los que en su etiqueta indiquen un nivel bajo en gramos de: azúcar, sodio y grasas y muestre un alto porcentaje de fibra.
En las familias latinas debe ponerse especial atención al elegir los alimentos para consumo de los niños. Se sabe que los niños hispanos son más vulnerables al sobrepeso y la obesidad y por lo tanto a la diabetes. En California, según un estudio de UCLA, casi un 20% de los niños padecen obesidad.
Por ello los hogares latinos deben hacer cambios urgentes para fomentar una alimentación saludable en casa desde temprana edad. Ya que es posible prevenir que esas enfermedades sigan amenazando su salud.