Hace algunos meses, la consultora estadounidense Bloomberg advirtió sobre el consumo masivo de café en los millennials que se estaba dando en el mundo. La demanda no solo creció en los países que más consumen, sino que son muchos los sitios que comenzaron a experimentar como el grupo demográfico de entre 19 y 34 años prefiere esta bebida milenaria por sobre otras.
El café es una clásica infusión. Tomar una taza, acompañada con leche, con o sin azúcar, es parte de la rutina diaria de muchas personas que eligen esta bebida sin importar el lugar o el horario. En los últimos días, una investigación estadounidense consolida la idea de consumir un café a diario, ya que otorgaría un beneficio clave para las personas: prolongaría su vida. El estudio surgió por un equipo de investigadores del Instituto para la Inmunidad, el Trasplante y la Infección de la Universidad de Stanford en California (Estados Unidos), quienes creen haber descubierto uno de los mecanismos subyacentes a esta asociación.Los autores del estudio encontraron (al evaluar la ingesta de cafeína de los participantes) que la sangre de los adultos mayores con una actividad baja en estos grupos de genes, era más probable que contuviese metabolitos de cafeína. "Que algo que mucha gente beba -y realmente le guste beber- pueda tener un beneficio directo fue una gran sorpresa para nosotros. Lo que hemos demostrado es una correlación entre el consumo de cafeína y la longevidad. Y hemos demostrado más rigurosamente, en pruebas de laboratorio, un mecanismo muy plausible para explicar por qué esto podría ser así", dijo el profesor Mark Davis, líder del trabajo. Al incubar células inmunitarias con los metabolitos de la cafeína y los metabolitos de ácidos nucleicos, descubrieron que los metabolitos de la cafeína impidieron los efectos inflamatorios de los metabolitos de los ácidos nucleicos.