La eyaculación precoz afecta a muchos. Se considera precoz si no puede aguantar la eyaculación más de un minuto de haber entrado en la mujer. Es una situación incómoda, porque normalmente no le da el tiempo para que la mujer llegue a su climax, y las mujeres suelen tardar más.
Algo que sorprenderá a muchos, especialmente dado que la obesidad es vinculado con la disfunción eréctil, es que los más gorditos duran más, según el estudio del 2009 de la Facultad de Urología de la Universidad de Erciyes en Turquía.
Escogieron a dos grupos: uno en el cual habían contestado que habían eyaculado antes del minuto por lo menos mitad de sus intentos de tener relaciones.
El otro grupo fueron hombres que duraban por lo menos un minuto.
Ambos grupos tenían una pareja sexual fija durante los últimos seis meses, que no estaba embarazada y en todas las demás formas eran saludables y no habían diferencias en su situación socioeconómica. Siguieron a las parejas durante un año.
Del grupo de 104 que sufrían de eyaculación precoz, 59 eran de peso "normal", frente a de 45 los hombres obesos o sobrepesos que lo sufrían.
Del grupo de 108 que no sufrian de eyaculación precoz, sólo 33 eran de peso normal, frente a 75 que se consideran obesos o sobrepesos.
En términos de porcentajes, el 70% de los que tenían relaciones que duraban más eran los hombres sobrepesos u obesos.
Los hombres de sobrepeso u obesos duraban 7,3 minutos mientras los de peso normal sólo duraban 1,8 minutos.
Otra cosa que notaron es que según subía el índice de masa corporal, menos tendían a sufrir de la eyaculación precoz.
Suponen que la alta testosterona inhibe la serotonina, que dicen es "la neurotransmisor monoamina central involucrada en demorar la eyaculación". La testosterona en hombres es asociada con más músculo.
Otra propuesta es que podría ser que los de mayor peso tienen mayores niveles de oestradiol, lo cual les ayuda demorar la eyaculación.