Más datos
- Grupo Matarromera
- La empresa con esa política de protección ambiental y uso racional de los recursos renovables elabora aceite de oliva, licores destilados, productos cosméticos y nutricionales.
- Controles de calidad
- Son tan exigentes que para evitar que elementos extraños pudieran afectar la crianza de los caldos, es necesario cubrirse la ropa de calle con un guardapolvo antes de poder entrar a las naves de barricas y embotellado.
Durante mi visita a la Bodega Emina, fue tanto lo que percibí en tan poco tiempo que me está resultando difícil poder resumirlo.
Mientras paseábamos por el claustro, Fernando Sinovas me iba mostrando las diferentes naves donde se elabora el vino de Bodegas Emina y, de paso, me explicaba que el grupo Matarromera está integrado en la actualidad por varias bodegas que se distribuyen en varias Denominaciones de Origen: Cigales (Bodega Valdelosfrailes), Toro (Bodega Cyan), Rueda (Bodega Emina Medina del Campo) y Ribera del Duero (Bodegas Matarromera, Emina y Rento), además del restaurante La Espadaña de San Bernardo y el Hotel Rural Emina.

Luego de la gira por las instalaciones, fuimos al salón de cata donde Fernando me invitó a que seleccionara los vinos que deseaba degustar.
Fue como dejar a un crío en una pastelería y decirle que se comiera los pasteles que quisiera. No sabía por cuáles decidirme, ¡son tantos y tan estupendos!
Desfilaban ante mis ojos los caldos de Matarromera… Rento, destacado vino de autor de producción limitada, Matarromera, vino de la boda real de los príncipes de España y emblema de la empresa, el cigalés Valdelosfrailes, que al beberlo nos remonta a rezos y cantos cistercienses, el toresano Cyan que -como su nombre indica- se elabora con la densa y oscura Tinta de Toro, el artístico y erudito Emina, el dorado y aromático Emina Verdejo de Medina del Campo. En fin, para qué seguir mencionando.
Al final me decidí por degustar los que no conocía y escogí dos vinos jóvenes de la Bodega Rento: el Oinoz Joven y Oinoz Roble, ambos elaborados con la variedad Tempranillo.
El Oinoz Joven es un vino agradable, fresco y -como su nombre indica- es un vino muy joven que no ha pasado por barrica y conserva toda la gama aromática de los vinos jóvenes de esta variedad donde predomina la fresa, zarzamora y frambuesa.
En la copa se nota su juventud por su color rubí intenso con bordes morados y en boca se aprecia su redonda estructura que invita a repetir, dejando un sutil aroma de violetas.
El Oinoz Roble combina las características antes descritas con nuevos aromas a pimienta regaliz, vainilla y café que aportan las barricas nuevas de roble americano y francés en los que permanece durante cuatro meses.
Luego de la degustación, me regalaron una muestra de crema de limpieza antioxidante Esdor, pero eso será tema para otra ocasión.