Claves
Como les prometí la semana pasada, hoy les comento acerca de los vinos de la bodega Herederos del Marqués de Riscal. Esta bodega ofrece una amplia gama de productos que proceden de sus bodegas de Rueda y de La Rioja.
Comenzaremos con los vinos blancos que se elaboran en la D. O. Rueda con la variedad Verdejo. El primero que nos ofrecieron fue el Marqués de Riscal Rueda 2013, vino amarillo paja, agradable, fresco y muy aromático con recuerdos a frutas tropicales maduras y un final ligeramente amargo, característico de esta variedad.

También es digno de mencionar el Marqués de Riscal Limousin, vino que se fermenta en toneles grandes de roble francés y luego se deja reposar sobre sus lías durante seis meses en los que se remueve el vino para que se mezcle con las lías mediante el batonaje, alcanzando una gama aromática compleja y una untuosidad que deja un toque final a pan tostado y frutas secas. Y una especial consideración merece el Finca Montico, vino elaborado en una pequeña parcela del viñedo que por la edad de sus viñas (40 años), por su localización (terraza alta) y tipo de terreno (pedregoso) produce racimos de gran carga aromática por lo que son aptos para una vinificación diferente. Con estos racimos se efectúa la fermentación en tanques de acero inoxidable con temperatura controlada y luego el caldo se deja reposar en sus lías durante cuatro meses, logrando así un vino amarillo verdoso con una gama aromática en la que se identifican frutas maduras, hierbas aromáticas y una sensación fresca y untuosa en boca.
En la gama de los vinos tinto, comenzamos por el Arienzo de Marqués de Riscal, Crianza 2010. Este vino representa la adquisición por los Herederos del Marqués de Riscal de la antigua bodega Marqués de Arienzo, afamada bodega también situada en la villa de Elciego.

Es un vino elaborado a la tradicional usanza riojana en que se combina el Tempranillo, variedad predominante, con las variedades Mazuelo y Graciano. Es un vino agradable, bien balanceado con notas de frutas rojas y algo de madera y coco.
Nos presentaron posteriormente el Marqués de Riscal Reserva 2009, vino fácilmente identificable por su inconfundible revestimiento de malla dorada. Es un vino de siempre, confiable y versátil. De gran complejidad de aromas donde se confunden las frutas negras con aromas balsámicos y un toque de tostado que lo hace el vino adecuado para cualquier mesa.

Un vino que no conocía es el Finca Torrea, vino elaborado con las variedades Tempranillo y Graciano que rompe las reglas tradicionales y se califica como un vino de autor. Es la moderna oferta de la bodega a los nuevos consumidores que se inician. Es un vino joven, agradable en boca y elegante. Adecuado para cualquier evento o comida.
Existen dos grandes vinos que merecen ser mencionados, el Marqués de Riscal Gran Reserva y el Barón de Chirel. Los racimos para estos vinos son seleccionados de viñas antiguas con más de 80 años, las que se vendimian a mano y luego de despalillados, se hace una segunda selección y se escogen las bayas de forma individual para conservar la integridad de la misma y garantizar que el proceso de maceración y fermentación sea uniforme.
Por ello este proceso se realiza en tinas de madera con temperatura controlada y una vez completada la fermentación maloláctica, el caldo pasa a barricas de roble francés donde evolucionan por 20 meses para luego reposar embotellado durante un año más.
El resultado son productos de una gran delicadeza y complejidad que los convierten en piezas invaluables para los amantes del vino.
Todos estos vinos se encuentran disponibles en Panamá con una muy buena relación costo calidad.
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