Datos
- A la venta
- Todos estos vinos pueden ser encontrados en Panamá y son distribuidos por Felipe Motta e Hijos.
- Vino especial
- Una mención aparte merece el Protos Selección Finca El Grajo Viejo. Este es el vino que mejor demuestra el concepto de “terroir”. Se elabora con racimos procedentes de viñas con más de 70 años y sus bayas son seleccionadas individualmente. Se fermenta en barricas de roble francés y luego pasa a las naves para su crianza durante año y medio. Su producción es limitada y ronda en las nueve mil botellas por vendimia. Ojalá podamos disfrutar pronto de tan selecto vino.
Habiéndoles comentado la semana pasada de las generalidades de la bodega Protos, sin querer redundar en ello les recuerdo que fue la primera que se construyó en la Ribera del Duero, que sus naves fueron excavadas en las entrañas de la montaña donde se levanta el castillo de Peñafiel, y que sus vinos son tan apreciados que producen más de cuatro millones de botellas que se venden en 90 países.
En esta ocasión les quiero presentar los vinos que hicieron famosa a esta bodega y a la región.
Protos elabora sus vinos con la variedad Tempranillo procedente de sus viñedos, que complementa con los de viticultores de la región que producen cosechas calificadas para ser recibidas en su bodega.
Los racimos son recibidos en la nueva bodega construida junto a la falda de montaña y en la bodega situada en el burgalés ayuntamiento de Anguix.
Los racimos y luego las bayas son seleccionados a mano, y después de completarse la fermentación, los caldos destinados para elaborar vinos de largo envejecimiento pasan a las naves ubicadas bajo la montaña.
El primero del que les voy a comentar es el Protos Roble, un vino joven con seis meses en barrica de roble y seis en botella.
Esto le confiere al mismo tiempo frescura y cuerpo, haciéndolo apto para cualquier evento.
Más complejo tenemos el Protos Crianza, que pasa 14 meses en barrica de roble y luego un año más en botella.
Este contacto permite intercambiar componentes entre el vino y la madera, con lo que se logra un vino de mayor gama aromática.
El Protos Reserva es el vino que combina señorío con delicadeza, logrado luego de una prolongada permanencia que se extiende por más de tres años entre barricas y botellas.
El premio de esta espera es un vino con aromas y sabores elegantes y taninos suavizados por el tiempo, pero con una prolongada permanencia en boca.
Ya en la cima de la gama de vinos, se encuentra el Potos Gran Reserva. Vino que representa la paciencia y el tesón de sus creadores.
Ve la luz luego de cinco años de permanecer en las oscuras, frías y silenciosas naves soterradas, y lo hace para desplegar su delicado buqué y sedosa sensación en boca, que sorprende por la gran cantidad de sabores que se despliegan a medida que lo disfrutamos, para dejarnos un final prolongado con toques combinados que recuerdan al café, vainilla y tabaco.