El gris ha sido durante mucho tiempo un color vital dentro del guardarropa de cualquier hombre bien vestido –basta con echar un vistazo a las fotos de archivo de Gary Cooper, uno de los actores mejor vestidos de todos los tiempos, si necesita convencerse– pero, llevarlo de forma adecuada, también puede ofrecer una ventaja urbana y contemporánea. Se ve bien en la ciudad (quizás por todo ese hormigón), y luce perfecto tanto en días nublados y opacos como en los soleados y radiantes.
En las colecciones de otoño/invierno 2015 existen muchos tonos diferentes de gris, sobre todo de marcas como Brunello Cucinelli, Bottega Veneta y Acne Studios. ¿Por dónde empezar, entonces?
Hay un mundo de diferencia entre las prendas clásicas que inspiraron la novela “El hombre del traje gris”, que fue el escrito de Sloan Wilson sobre la conformidad de la posguerra, y la forma en que los diseñadores contemporáneos utilizan el color. De hecho, los expertos de estilo más importantes del mundo han estado tomando y convirtiendo al gris en algo bastante divertido.
Para desarrollar la siguiente guía actualizada, recurrimos a las calles de Londres, París y Milán en busca de inspiración:
Suavícelo.
Simone Marchetti, editor de moda de la revista semanal de estilo del diario italiano La Repubblica, luce encantado aquí con su atuendo gris, y con razón –ha seleccionado tres elementos clásicos de moda masculina y los han juntado de una manera fresca y casual. Sería difícil imaginar cómo un hombre que lleva un terno cruzado y un abrigo puede lucir relajado, pero el suave suéter azul –usado crucialmente sin camisa– y las telas ligeras transmiten una actitud moderna y sin preocupaciones.
Si bien los dos grises aquí son casi idénticos, es instructivo ver lo diferente que se ven debido al contraste en la textura de la tela del terno y el abrigo. Por supuesto, el hecho de que el saco del terno esté desabrochado y el abrigo sobrepuesto en los hombros, también influye en la impresión dégagé que este traje causa en el observador.
Combínelo.
El gris crea un fondo plano y neutral que funciona realmente bien como base para estallidos vibrantes de diseño y color. En el atuendo de Thom Browne, el distintivo grogrén tricolor se asoma desde abajo de los puños de la casaca y se combinan con los colores de la bufanda. El tono tenue de gris funciona a la perfección con una camisa blanca, dándole un look serio y minimalista que es muy adecuado para la oficina. Además, el chaleco acolchado añade una nota sutil de influencia italiana y ese reloj clásico de oro (¿Acaso esa es una correa de piel de cocodrilo?) le da a su atuendo un agradable toque de seriedad y de clase.
Gris y más gris.
El especialista en moda italiana Alessandro Squarzi, quien contribuye con una serie de marcas, a menudo capta la atención de los fotógrafos en las calles y por buenas razones. En lo que parece ser un día frío, Squarzi luce aquí un atuendo que exuda sprezzatura, que es una cualidad muy discutida pero rara vez vista. Los pantalones de algodón coinciden con la camisa blanca, que contrastan muy bien con las tres capas de lana gris que toman la forma de un cárdigan oscuro, una casaca suave con llamativos botones blancos y un abrigo que parece tener una cierta contoneo marcial.
Observe cómo los diferentes tonos de gris añaden una riqueza y calidad en tres dimensiones a lo que a veces se considera un color más bien plano. La impresión general es casual y confiado, lo suficientemente elegante como para tomar un café con un cliente, y lo suficientemente cómoda para pasar un día de trabajo por la ciudad.