BMW no baja el pistón y ya tiene preparada otra novedad de peso para compartir el protagonismo con el X4 en el inminente Salón de Nueva York (18 al 27 de abril). Se trata de la versión cabrio del M4, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo otoño.
Estéticamente este vehículo mantiene los rasgos característicos de los M3 y M4: el frontal con una parte baja del para-golpes reinterpretada para conseguir mejor refrigeración y apoyo aerodinámico, el capó abombado en su parte superior, las características branquias en los laterales y el remate en la zaga con los cuatro escapes redondos situados bastante centrados en la zona del difusor.
Pero su personalidad vendrá dada por su capota rígida de tres piezas que se pliega en 20 segundos y puede accionarse en marcha (hasta una velocidad máxima de 18 kilómetros por hora km/h).
El carro dispone de un sistema de alzado automático de la capota plegada para colocar con más comodidad el equipaje que se necesite transportar.
La línea está muy conseguida ya que el vehículo resulta muy atractivo y equilibrado en su vista de perfil tanto con techo como sin él.
Descapotado se aprecia con más claridad la línea de cuña ascendente de la carrocería mientras que cerrado la línea coupé se mantiene con mucha fidelidad.
El tratamiento del techo está muy cuidado en su interior, con un revestimiento textil en negro que mejora las propiedades de aislamiento acústico.
De hecho, BMW anuncia una ganancia de dos decibelios en este apartado.
El M4 Cabrio ofrecerá opcionalmente dos elementos que contribuyen a mejorar el confort cuando rodamos descapotados como son el deflector trasero y la calefacción integrada en los asientos en la zona de la nuca.
Respecto al M3 Cabrio de la generación anterior el M4 gana seis centímetros de longitud, es más ancho tanto de carrocería como de vías y cuenta con una batalla más larga.
Pese a ello, pesa 60 kilos menos gracias al empleo de materiales ligeros como el aluminio para el capó y las aletas, el magnesio para el cárter de aceite o el plástico reforzado con fibra de carbono en el árbol de transmisión.
El BMW M4 Cabrio, lógicamente, compartirá el mismo corazón que los M3 sedán y M4 coupé: el nuevo seis cilindros turbo de 431 caballos.
Y más que eso: sus prestaciones serán bastante similares, ya que la velocidad máxima se mantiene autolimitada a 250 km/h, la prueba de aceleración de 0 a 100 km/h se realiza en 4,4 segundos (en la versión con cambio DKG de doble embrague), apenas tres décimas más que en el coupé.
El consumo medio, de 8,7 litros según BMW, también está en la misma línea que sus hermanos de gama.
Dinámicamente ofrecerá los mismos elementos que el coupé: diferencial trasero activo M, suspensión adaptativa con modos Comfort, Sport y Sport +, los mismos niveles que podrán elegirse para la asistencia de la dirección servotronic y, si montamos la caja automática DKG de doble embrague opcional, una función Launch Control para disfrutar de todo el potencial del seis cilindros en línea.
Este artículo se publicó en Al Volante, el suplemento gratuito de Panamá América. Búsquelo HOY y todos los martes para mantenerse al tanto con los modelos nuevos, exhibiciones, y tips.