Tipo de azúcar consumido eleva o reduce el riesgo de algunas enfermedades

En ratas que recibieron glucosa, la capacidad de la aorta a relajarse era superior, mientras que en las que tomaron fructosa era menor, en comparación con el grupo de control.

Así, desde el punto de vista vascular, la fructosa produce un efecto negativo al dificultar la correcta relajación de la arteria, mientras que la glucosa "es incluso beneficiosa", según Alegret.

Por último, el estudio también analizó los efectos de ambos azúcares sobre una patología concreta: el hígado graso.

 
El grupo de ratas que consumió fructosa mostró marcadores ligados a alteraciones hepáticas y también un mayor aumento de peso corporal, aún consumiendo menos calorías que las otras ratas.

"Después de muchos años estudiando los efectos de la fructosa y su particular metabolismo, no es sorprendente descubrir que tenga efectos que no presentan otros azúcares similares como la glucosa. Aunque parezca que el incremento de peso solo esté relacionado con el aumento de calorías consumidas, sabemos que hay otros factores", puntualiza Alegret.

En concreto, el incremento del peso del hígado que solo se presenta en ratas que han recibido fructosa y no glucosa, "también podría relacionarse con la acumulación de lípidos en este órganos e influir en el peso corporal", concluye la investigadora.

 

Categoría
fecha edicion
old id
1059424
autor
Madrid/EFE
Fecha y hora de publicación