Para ser una ciudad en la que todo está diseñado con el fin de atraer y exprimir a los bolsillos más profundos del mundo, y en donde dar propinas para todo es prácticamente una obligación, sorprendentemente Las Vegas puede ser disfrutada en grande y sin gastar fuertes sumas de dinero.
Y es que la propia ciudad, o por lo menos su calle más famosa, The Strip (la franja), es un espectáculo en sí misma.
Solo en este tramo de 6.4 kilómetros de largo están 18 de los 25 mayores hoteles del mundo. Y todo están diseñados con la arquitectura del exceso y la grandiosidad.
Maravilla acuática
El show de las fuentes del Bellagio es el mayor espectáculo gratuito de toda la ciudad. Cada media hora por las tardes, y cada quince minutos por las noches en un lago de 32 mil metros cuadrados se desarrolla una función de más de mil cañones de agua sincronizados con música y luces.
Cada exhibición dura poco más de tres minutos, pero las multitudes se aglomeran con sus cámaras para no perderse un segundo.Caminando el strip
Para conocer de verdad una ciudad, hay que caminarla. Un bus de turismo puede ser más cómodo, pero menos gratificante.
Y de hecho, the Strip es sumamente amigable con el peatón. Muchas de las grandes intersecciones pueden cruzarse por puentes elevados accesables por escaleras eléctricas, y que conectan hoteles y centros comerciales.
Las aceras son amplias, y todas las cadenas hoteleras han habilitado bocinas en sus fachadas, que a toda hora transmiten música de los artistas de moda. Ni muy bajo ni muy estridente. Todo está fríamente calculado para producir una sensación de bienestar en los visitantes.
Rara vez se escucha la bocina de un auto en el Strip, aunque el tráfico es masivo y muchos peatones ignoran las señales.
Las aceras rebosan de artistas callejeros, mendigos y personas disfrazadas de todo tipo de personajes, y que aceptan propinas por una foto.
En un solo trayecto una noche puedes encontrarte con tres Elvis Presley, un Michael Jackson, cuatro Bumblebees de los Transformers, un Batman, un Superman, a los Vengadores, a Dora la Exploradora, varios minions de Mi Villano Favorito, un Dr. Evil, y hasta un Chewbacca (idéntico al de las películas). Algunos de ellos en una buena noche pueden hacer $10 la hora o más.
Contrastes
Beber en la vía pública es permitido, así que puedes comprar una cerveza o un trago y llevártelo caminando. Algunos sencillamente beben y fuman en cualquier esquina.
En el strip se puede encontrar desde tiendas de marcas como Fendi, Dior y Victoria´s Secret hasta almacenes que te ofrecen cuatro camisetas por $10. No hay excusa para no llevar un souvenir.
Las áreas de juego de todos los hoteles son totalmente abiertas y nada está prohibido. En Planet Hollywood puede verse perfectamente a una familia con niños pequeños deambulando en el área del casino mientras chicas en ropa interior bailan el tubo sobre una mesa de ruleta.
Hay desperdigados por la ciudad infinidad de puestos que venden boletos para shows como el de David Copperfield, Britney Spears, Justin Timberlake, Penn y Teller, el Cirque du Soleil, Absinthe y tributos a Elvis, Michael Jackson, el Rat Pack y los Bee Gees. La oferta es masiva e interminable.
Con 39 millones de turistas al año, Las Vegas es una de las ciudades más visitadas de Estados Unidos. Y al caminar the strip, se nota.
Excursiones de estudiantes japoneses uniformados, parejas de nórdicos, familias de mexicanos, grupos de universitarios estadounidenses y jubilados europeos. Todos parecen estar felices en el Strip, sin tener que dejar todo en el casino.