CENTENARIA JOYA ARQUITECTÓNICA
Nueva York/EFE. Hace un siglo, el arquitecto español Rafael Guastavino imprimió para siempre su huella en la emblemática terminal Grand Central de Nueva York, pero también en la Casa de los Azulejos, que ahora habita uno de los candidatos a alcalde de la ciudad.
George McDonald, que aspira a hacerse con la candidatura republicana, salvó de la demolición esta joya arquitectónica al comprarla por 1.2 millones de dólares en 2010, permitiendo así que pudiera llegar a celebrar su centenario.
"Hace dos años tuve mucho miedo de que un nuevo dueño la fuera a destruir”, explica John Ochsendorf, académico del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts, quien es autor una obra que relata la vida y obra de Rafael Guastavino Moreno y su hijo, Rafael Guastavino Expósito (1872-1950), dos arquitectos que revolucionaron la construcción en Estados Unidos a finales del siglo XIX.