La mayor parte del acceso a este complejo inca se da por vía férrea, lo que representa al menos 112.5 kilómetros, desde la estación de San Pedro en Cusco, hasta la estación de Aguas Calientes.
Lo siguiente es decidir en qué tren se realizará el recorrido. Son tres las opciones más comunes.
Las forma más lujosa de conocer el destino emblema de Perú es a bordo del lujoso tren “Hiram Bingham”($588), considerado uno de los mejores servicios ferroviarios del mundo.
El tren que debe su nombre al primer explorador norteamericano “descubridor” de la Ciudadela Inca, en 1911, ofrece un servicio de primera; desde alimentación hasta el espectáculos durante el trayecto.
Con sus tonos azul y dorado, el tren tiene capacidad para transportar a 84 pasajeros; además de dos vagones comedor, un vagón bar y un vagón cocina.
Pese a ser el más lujoso; el Hiram Bingham no es el único tren en Machu Picchu, también existen opciones como el Vistadome ($71), rodeado de vidrio con amplias ventanas panorámicas, que ofrecen maravillosas vistas del impresionante paisaje peruano y la posibilidad de hacer fotos con facilidad.
El Expedition ($37) es quizá el tren más económico, pero también ofrece la posibilidad de disfrutar de algunos de los más hermosos parajes de la zona, desde la comodidad de un tren.