Vinos de la Rioja Alavesa

Claves

Álava es la mayor y única provincia mediterránea de las tres que forman el País Vasco. Una superficie de 3,000 kilómetros cuadrados cantábrica la divide en dos vertientes, una septentrional que recibe la influencia marina de la cercana costa y una vertiente meridional protegida de la salina y fría humedad y que hace que su clima sea de tipo continental.

Administrativamente, se divide en siete cuadrillas, que son comarcas históricamente organizadas para la administración y atención de las necesidades de sus habitantes. De estas, la que nos interesa es la cuadrilla de Laguardia-Rioja Alavesa.

La misma es la que está más al sur y se entremezcla con los territorios de la comunidad de Logroño, con la que comparte el río Ebro y la elaboración de los vinos que tanta fama han dado a la denominación de origen calificada Rioja.

La producción de vino en La Rioja se remonta a un pasado del que solo existe evidencia por su mención y hallazgos procedentes de las culturas fenicia, primero, y luego grecorromana. También existen documentos de la Alta Edad Media, redactados en los conventos de la zona y que tratan de la existencia de la vid en la Rioja. Ya establecido el idioma, Gonzalo de Berceo, clérigo del monasterio de Suso y primer poeta español conocido, menciona en su obra doctrinal Los signos del juicio final que los omnes soberbiosos que roban los mezquinos que les tuellen los panes e les beben los vinos….

 

Y si bien en la región se ha venido practicando la vitivinicultura, no es hasta el siglo XVII cuando se protege la calidad de los vinos de La Rioja y, un siglo después, se crea la Real Sociedad Económica de Cosecheros de Rioja, incorporando mejoras tanto en el cultivo, elaboración y crianza en barricas de madera, facilitando el transporte y comercialización del vino producido.

Pero el hito que marca la nueva industria vitivinícola de La Rioja surge a mediados del siglo XIX, cuando Juan Antonio Ruiz de Ubago, cabeza del mayorazgo de la familia de los Ruiz de Ubago que tenía su principal hacienda en la villa de Elciego en la Rioja Alavesa, hace amistad con Guillermo Hurtado de Amézaga, Marqués de Riscal y cabeza de la familia de los Hurtado de Amézaga, quien se muda a Vitoria luego de contraer nupcias.

La amistad llegó a tal grado que tres de las hijas del marqués se van a vivir a Elciego y, al morir sin descendencia Juan Ruiz de Ubago, deja en herencia la mitad de su mayorazgo a Marcelina Hurtado de Amézaga.

Esta emprendedora mujer se encarga de mantener los viñedos y la producción de vino y, al fallecer, será su hermano Guillermo, quien residía en Burdeos, el que se hace cargo de las heredades de Elciego. Pero lo que continúa se los comento cuando hablemos de los vinos del marqués de Riscal.

Para concluir, debo mencionarles que las variedades reconocidas en esta región son las blancas viura (Macabeo), malvasía y garnacha blanca; y las tintas tempranillo, mazuelo, garnacha y graciano.

Los vinos tintos riojanos se caracterizan por ser mayoritariamente un ensamblaje de las variedades de la región y que los hacen de gran carga aromática frutal y una estructurada complejidad en boca, con un final prolongado que los hacen merecedores de los reconocimientos internacionales.


Categoría
fecha edicion
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922793
autor
Aníbal Villa-Real (direccion@manualdevinos.com)
Fecha y hora de publicación