Si hay algo que no pueden negar los seguidores de la cantante Adele es la humildad de la famosa, una prueba más de ello ha sido el gesto de la artista en un pasado concierto, cuando defendió a varios fans de un seguridad que les impedía disfrutar su "show".
El pasado fin de semana, durante un concierto en Melbourne, Australia, la británica se encaró con un guardia de seguridad que vigilaba el show, por no dejar que el público se levantara a bailar. Tras interpretar en directo una canción, Adele detuvo el concierto para pedirle al guarda que dejara a sus fans tranquilos, lo que provocó una gran ovación por parte del público, totalmente entregado.