La presencia del príncipe William en las Islas Malvinas por un entrenamiento aéreo, fue condenada por la comunidad como un acto de provocación.
Gran Bretaña dice que el despliegue del príncipe en las islas, es solo parte de su formación como piloto de helicóptero de rescate, y asegura que es una acción rutinaria. Pero la comunidad y el gobierno argentino no ignoran el contenido político de esta misión.
La próxima gira del Duque de Cambridge lo llevará a estar en territorio argentino, poco antes del trigésimo aniversario de la derrota de los argentinos en la Guerra de las Malvinas. Estos aún reclaman la soberanía sobre las islas, a las que llaman Las Malvinas.
La presidenta del país argentino, Cristina Fernández de Kirchner, llamó Gran Bretaña “arrogante” por negarse a negociar sobre las islas. Su gobierno intensificó su campaña para obtener la soberanía sobre el territorio en 2010, después de Gran Bretaña comenzó a buscar petróleo en aguas de las Malvinas.
Gran Bretaña ha gobernado estas hermosas islas durante más de 180 años.