La alimentación en el periodo del embarazo es primordial, siempre y cuando cumpla con su función principal que es la buena nutrición de la madre y el producto.
A través del tiempo se ha creado una serie de mitos respecto a qué se debe comer y qué no, uno de estos es el consumir mariscos.
Sin embargo, los mariscos son una importante fuente de omega 3 y ácidos grasos que sirven para el desarrollo del sistema neurológico del bebé, por ello lo recomendable es ingerir entre ocho y 12 onzas que en porciones son de dos a tres veces por semana.
VEA TAMBIÉN: Baile, un apoyo para el autista
Por otra parte, hay mariscos que son altos en mercurio, metal que puede ser tóxico para el desarrollo del bebé y que comúnmente se encuentra en el pez espada y tiburón. Pero por suerte este marisco no tiene demanda en Panamá, dice Kerima de la Ossa, ginecóloga obstetra del Centro Médico Paitilla.
Peso ideal
El peso que la gestante deba aumentar dependerá del peso preembarazo.
"En el primer trimestre para fines prácticos no se debe aumentar nada o incluso en algunas pacientes se suele disminuir el peso por las náuseas, vómitos y la adaptación de la alimentación", explica De la Ossa.
VEA TAMBIÉN: La aldea de Papá Noel
Para el segundo y tercer trimestre, el aumento en promedio será de una libra por semana, por esto se realiza un control de peso en cada cita.
"Este aumento no solo se refleja por consumo de grasa, el depósito de grasa contribuye de 6 a 8 libras y es importante para el crecimiento de la placenta y para el crecimiento de los órganos del bebé", dice.
En Síntesis
Si no existe una deficiencia demostrada, por lo general, el aporte necesario de vitaminas es suplementado en su gran mayoría por la dieta, siempre y cuando esta sea adecuada. Teniendo como prioridad el consumo de vitaminas como el ácido fólico y el hierro. No es necesario un consumo extra de calcio si se ingieren suficientes lácteos en los alimentos.
