La genética puede influir en el envejecimiento del cerebro, aunque no lo es todo, el estilo de vida es un factor que puede acelerar o ralentizar este proceso que suele suceder con la adultez.
Es común que el cerebro empiece a tener ciertos cambios como disminución en la velocidad de procesamiento, la memoria inmediata se vuelve menos eficiente y hay una reducción progresiva de ciertas conexiones neuronales, lo cual no significa necesariamente que haya una enfermedad, aseguró el médico internista Naim Dahdah (@drnaimdahdah).
El estrés crónico, la falta de sueño, el sedentarismo, una mala alimentación, el exceso de alcohol, la diabetes y la hipertensión pueden acelerar el envejecimiento del cerebro, mientras que el ejercicio regular, una dieta rica en antioxidantes, la estimulación mental constante y las relaciones sociales activas podrían ayudar a desacelerar el proceso.
"Es clave reconocer señales tempranas de alerta, como olvidos frecuentes que afectan la vida diaria, dificultad para encontrar palabras, desorientación o cambios de conducta", explicó el experto en antienvejecimiento y fundador de D-Clinik.
Para mantener un cerebro saludable, Dahdah recomendó tres pilares: actividad física, nutrición adecuada —especialmente estilo mediterráneo— y ejercicio mental como leer, aprender cosas nuevas o incluso socializar.
Además, de los pilares, sugirió otras estrategias para ayudar a preservar la función cognitiva, la energía y la calidad de vida a lo largo de los años como la optimización de NAD+ (Nicotinamida Adenina Dinucleótido), la Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH) en mujeres mayores de 40 años y la suplementación estratégica (Omega-3, vitamina D y Complejo B), las cuales se pueden adoptar tras consultar a su médico.
La NAD+, cuyos niveles disminuyen con la edad, es una coenzima esencial en la producción de energía celular y en la reparación del ADN, y en el caso de las mujeres, la disminución de estrógeno durante la perimenopausia y menopausia puede impactar significativamente el cerebro y el cuerpo, por lo tanto, las estrategias tienen un impacto significativo en la salud cerebral.