Cuidado con lo que deseas

El genial escritor Oscar Wilde se refirió una vez a los deseos, de la siguiente manera: “Existen solo dos tragedias en la vida de un hombre, una es no lograr lo que se quiere, y la otra es lograrlo”. También se aplica la conocida frase: “cuidado con lo que deseas”, porque realmente puede ocurrir.

En este caso, Dave y Mitch, en una salida con demasiadas copas de más, desean y sueñan tener la vida del otro. Dave es un abogado que se ha esforzado durante años para lograr que lo hagan socio del buffet –y está a punto de lograrlo–, con un matrimonio, una niña y bebés mellizos, en cambio, Mitch se quedó en la adolescencia y no puede escapar de ese universo de mujeres variadas, trabajos mal pagos y proyectos que nunca parecen llegar a buen puerto.

Lo peor ocurrirá cuando orinando en una fuente un rayo concrete ese deseo de tener la vida del amigo. Lo más disparatado ocurrirá cuando cada uno despierte en el cuerpo del otro, pero con la conciencia y los recuerdos intactos.

Nada de esto es nuevo en el cine, se ha planteado muchas veces (poco original por cierto las ideas de la misma dupla de guionistas de “Qué Pasó Ayer”) subrayado con los opuestos de los protagonistas. Jason Bateman, visto hace pocos meses en “Quiero Matar a mi Jefe” y Ryan Reynolds, más recordado por “La Propuesta” en su faceta cómica, que por la deslucida versión de “Linterna Verde” de este año.

“Si fueras Yo” recorre la vía de la denominada NCA (nueva comedia americana), pero no se mete de lleno en esa línea como “Supercool”, “Virgen a los 40 años” y “Ligeramente Embarazada”, apenas la roza.

Cuando el conflicto ya está servido en bandeja a los espectadores, el director David Dobkin, el mismo de “Los Rompebodas”, realiza un intento por plantear qué ocurre con la rutina de los matrimonios, dónde queda la pasión y el deseo, a su vez le saca jugo –los mejores momentos del filme– a la extraña posibilidad de los protagonistas de escuchar hablar de ellos, con sus glorias y miserias, estando en el cuerpo de otro. Lamentablemente luego desbarranca.

Pese a ser una idea repetida, la película con ciertos gags y planteos se perfilaba como más interesante, sin embargo, existen escenas donde se filtra algo de lo más puritano de la sociedad norteamericana. Se pueden mostrar situaciones hiper- escatológicas –ni las mujeres se salvan–, usar lenguaje procaz, hablar de las peores bajezas con espíritu machista, pero eso sí, infiel, no puede ser, sería mal visto; como un cierto resguardo a familia como institución intachable, que difiere de un Hollywood, en general, más vinculado con los demócratas que con los republicanos y su fracción más radicalizada: el Tea Party.

En muchas películas de Hollywood, y no solo en las comedias, parece existir un aire provocador y transgresor, que luego en los hechos se termina diluyendo. “Si Fueras Yo”, no ha podido ser esta vez la excepción.


Categoría
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750117
autor
Nicolás Kusmin (Especial para Ey!)
Fecha y hora de publicación