Llanto sin razón aparente, sentimiento de agobio y falta de lazos de afecto con el bebé, son algunos de los síntomas de la depresión posparto.
Es un mal frecuente que afecta a una de cada seis mujeres que dan a luz, según la Organización Mundial de la Salud.
Aunque, muchos crean que es un asunto solo de las mujeres, también puede afectar a los padres, dijo a EFE la doctora Diana Ramos, profesora clínica asociada en la Universidad de Keck del Sur de California.
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Si bien ellos no enfrentan el parto físicamente, sí perciben un cambio brusco en sus relaciones, sus finanzas y su estilo de vida, dijo Ramos.
Señales y más
Ellos pueden experimentar mal humor, irritabilidad y cambios de apetito, señala el médico general Luis González.
Además, sentimiento de vacío, agresividad, ansiedad, dificultades para dormir, falta de interés y en caso más extremos pensamiento suicidas, añade el psicólogo Nefthaly Montenegro, del Centro Psicológico Panamá.
Según escritos científicos, puede afectar entre un 2% a un 20% de los padres en el embarazo de su pareja o el primer año luego del parto, dice el galeno.
En este sentido, una investigación reciente publicada en la revista científica Hormones and Behavior, arrojó que si la mamá sufre depresión posparto, su pareja podría tener un 40% de probabilidades de padecer el mismo problema.
Socialmente la depresión "es mal catalogada" como un trastorno exclusivo de las mujeres y por esto el hombre tiende a reprimir sus emociones, indica Montenegro.
Sienten culpa o frustración por la idea hasta cierto punto errónea de creer que no pueden cumplir con el rol de paternidad que les corresponde", explica.
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Para tratarlo primero deben darle el espacio al padre para expresar sus preocupaciones en un ambiente sano sin ser juzgado, simplemente escuchado y buscar apoyo profesional para enfrentar la depresión.
Hay que prestarle la debida atención a este problema, porque el estado de ánimo de los papás influye en su convivencia tanto con los niños como con sus esposas, reitera González.
Con los niños, pueden dejar de participar en actividades con sus hijos como cantarles o incluso leerles un libro. Mientras que con sus esposas se pueden generar discusiones, están más sensibles.
