El centro penitenciario La Joya fue escenario de la graduación de premedia y media de 296 personas privadas de libertad de los centros penitenciarios La Joya, La Joyita y La Gran Joya.
Durante esta promoción, el más alto índice académico lo obtuvo Alexander Amores, de La Gran Joya, con un promedio de 4.6, por lo cual se le otorgó el Diploma de Honor Don Guillermo Andreve.
Los cerca de 300 privados de libertad, en su interés de superarse y lograr una metamorfosis personal, de cara a iniciar una nueva vida con herramientas que les permitan obtener un empleo y ganarse honradamente el sustento diario, tomaron ventaja de la oportunidad de dar ese giro existencial, ético y moral por vía la educación, que es incuestionable salvoconducto para el progreso.
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Ellos estudiaron en el Centro Educativo Fe y Esperanza. Aprovecharon el programa educativo de la Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP), a través del Ministerio de Educación (Meduca).
En el acto participaron la ministra encargada de Gobierno, Gina Luciani de Sossa; el director y la subdirectora general del Sistema Penitenciario, Armando Medina y Sharon Díaz, respectivamente, el profesor Luis Londoño, subdirector de la Región de Educación de Panamá Centro; Susana Real, director de la escuela Fe y Alegría, y familiares de los reclusos.
"El triunfo es de ellos, nosotros solo brindamos las herramientas para que mientras cumplen una pena, adquieran las capacidades y habilidades y una vez salgan de aquí pueden reinsertarse a la sociedad", expresó la ministra encargada de Gobierno.
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En su intervención, Medina, por su parte, explicó que la educación es uno de los pilares de los programas de reinserción sociolaboral de la DGSP, y la graduación es el resultado del esfuerzo conjunto de la entidad y el Meduca.
Para los graduandos, es la llave para abrir la puerta hacia esa tan anhelada segunda oportunidad. Para ese cambio de actitud.
Del total de graduandos, 185 fueron de premedia y 111 de media.
