Conversar con Érica Rivas, conocida por muchos por su papel en la película Relatos Salvajes (2014) o La cordillera (2028), es una de esas oportunidades que se disfrutan de inicio a fin. Su modo de reflexionar, analizar, canalizar y contar su perspectiva de la vida y las cosas que existen en ella, es una experiencia más que disfrutable.
Este medio tuvo la oportunidad de hablar con ella en dos ocasiones. La primera por vía digital, para conversar sobre la obra “Matáte, amor” que presentará este viernes 11 de abril durante el Festival Internacional de Artes Escénicas de Panamá. La segunda durante la inauguración del festival. En ambas ocasiones, una a sabiendas que estaba en una entrevista y otra como meros fanáticos que se acercaron a ella en busca de una foto, Rivas mantuvo su humor y sencillez, que no todas las estrellas como ella se pueden jactar de tener. Yéndonos de lleno al motivo de su visita al país, la obra basada en la novela homónima de la autora argentina Ariana Harwicz, trata de una mujer se siente prisionera de su casa, de su marido y de su bebé y lucha contra la monotonía y el aislamiento. Y fantasea con la muerte, la huida, el asesinato y la vergüenza.Si bien, la primicia suena a una historia dramática, Rivas explica que en realidad es una obra con muchísimo humor. Un recurso que comenta ayuda mucho para hablar sobre el sistema, sobre disidencias, sobre historias de mujeres que no están siendo contadas. “Es una obra que toma en cuenta el humor como arma, una especie de medianera, en que decimos siempre, que la risa es lo más subversivo y revolucionario que hay” explica Rivas agregando que es “la manera en donde entran las mejores preguntas. En este momento en el que todo se está poniendo tan horrible, en el mundo, a mí me parece importante remarcar lo relevante que es el humor”.
Si bien, la obra tiene ese toque de humor su personaje no deja de ser demandante. “Yo primero sentí una conexión muy grande con el texto. Y eso es algo que pasa, que tiene que ver también con esa especie de relación de amor con el material. Primero eso, después tengo la dirección que es maravillosa de Marilú Marini, que además es actriz, y que además es comediante también, a la que yo admiro y que quiero, y que es amiga. Y además me rodeé, me armé de un equipo que me hace hacer todos los días algo distinto”.