El patrimonio de Aretha Franklin, fallecida después de una batalla con un tumor neuroendocrino en el páncreas, está ahora financiando la Fundación de Investigación de Tumores Neuroendocrinos con sede en Boston (NETRF). "La familia Aretha Franklin tiene el honor de asociarse con NETRF para ayudar a recaudar fondos", dijeron en un comunicado.
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