Los árboles navideños, el turrón, los regalos... Ya casi está todo listo para recibir el día más mágico del año y nadie quiere perderse su bienvenida, entre ellos, Alberto y Charlene, quien este año pasarán la Nochebuena por primera vez como marido y mujer.
Rodeados de niños, los príncipes de Mónaco dieron inicio a esta época tan especial, en la que siempre los más pequeños de la casa son los que ponen ese toque de ilusión.
La feliz pareja organizó una gran fiesta para cientos de niños en el Palacio de la familia Grimaldi. Durante las visitas se comprobó cómo Charlene ya encontró su hueco en el principado. La exnadadora sudafricana fue muy cariñosa con todos los pequeños y hasta muy amable con las demás personas que se encontraban en el palacio.
Sin duda, que fue un gesto que ha dado mucho que hablar. ¿Se le habrá despertado el instinto maternal?
Los príncipes de Mónaco posaron muy sonriente junto a los ciudadanos que no quisieron perderse la celebración. Alberto y Charlene no dudaron en fotografiarse junto a un hermoso árbol de Navidad lleno de luces .
Para esta ocasión, Wittstock, esposa del Alberto II, volvió a llevar un estilismo correcto y muy elegante. La princesa impactó con un abrigo largo en tono camel, y apostó por su ya reconocido cabello recogido que le otorga una imagen muy distinguida, como todo un miembro de la realeza.