Nuevas caras tiene la poesía joven en nuestro país. Una de las más recientes es la de Ariel Romero Hernández, quien se alzó este año con el premio Gustavo Batista Cedeño, en el Teatro Anita Villalaz, en el Casco Antiguo.
El jurado del certamen, compuesto por David Robinson, María F. Domínguez y Martín Testa Garibaldo otorgó también dos menciones honoríficas. A Jaiko Jiménez, por su poemario "El ser y la nada" y a José Castro Montilla, por "Divagaciones" .
La noche de la gala, el pasado viernes, hubo música -de Cienfue, Milagros Blades, Graciela Núñez y Ferrán Galindo- poesía, mucho entusiasmo y elogios.
El premio "Gustavo Batista Cedeño" (1962-1991) honra la memoria del talentoso vate santeño y a la vez brinda nuevas oportunidades de darse a conocer y compartir sus versos a la joven generación de poetas, de la cual forman parte los tres galardonados en lo que fue una noche memorable.
El público disfrutó escuchando de "Los faroles sostienen la noche", el poema homónimo, leído por María F. Domínguez- ganadora de la primera versión del certamen, en 1992. Luego, el turno fue para la hermana de la poesía, la música.
Más detalles
- El ganador -quien es funcionario de la Autoridad del Canal de Panamá, ACP, también recibió un certificado y la obra será publicada por el INAC.
- "La obra tiene una unidad temática coherente con el título", destacó el jurado.
- Un fragmento del poema que leyó Mariafeli Domínguez habla de "...un país triste que el cielo va enguyendo".
- Cienfue tenía una sorpresa para el público. Un LP autografiado por la propia Anita Villalaz. Luego la audiencia pudo escucharla declamando "Al Cerro Ancón".
