Con la colectiva "Gráfica en América", en Arteconsult, Carmen Alemán celebra cuatro décadas como galerista. No ha sido fácil, pero, contra viento y marea, se mantuvo leal al arte, que tanto ama y del cual creció rodeada.
Todas las galerías que empezaron a la par que el Sótano de Panarte cerraron a los 25 años.
La primera exposición que ella montó fue de artistas de su generación.
El crecer conviviendo con artistas del taller Las Guabas (el maestro Trujillo y el maestro Chong Neto), también la marcó, al igual que el haber sido pupila del maestro Sinclair cuando ella era adolescente. Fueron los primeros artistas panameños que conoció cuando vino de Washington (EE.UU), donde creció, pues su padre trabajó en los Tratados 3 en 1 (Robles-Johnson) y ella se fue de 10 años y volvió a los 16.
Gozo
De niña solía visitar museos en Estados Unidos.
Ser galerista la llena de mucha satisfacción. “Sobre todo para mi fue muy interesante que mi primer trabajo fuera una galería para artistas jóvenes. Era una bebé”, dice con emoción.
